miércoles, 26 de febrero de 2014

Amantes caníbales

Quiero ser una amante caníbal
morder la carne de tus costillas hasta carcomerlas

Quiero seguir con mis dientes tus huesos largos
y las aristas,
picos y protuberancias, todo
lo que se acerque a la piel.

Buscar el límite
llamar a la sangre

Morder tu cuerpo vivo,
anatómicamente útil y singularmente supérfluo

para la vida no eres más que carne y yo quiero
tu olor entre mis sienes
y saber con mi lengua el sabor exacto de tu sangre.



[-Nosotras sabremos cosas que no sabrá nadie-. De la necesidad y la potencia de darle un sentido propio y nuestro a nuestras propias vidas y a lo que pueden nuestros cuerpos (en este caso, juntos). Amantes caníbales, en la sangre no hay juicios. El sabor exacto de tu sangre, tan radicalmente singular como ese "hueles distinto cuando te corres", cosas que sólo aprenderemos estando tan cerca como para percibirlo. Rituales iniciáticos. Amantes caníbales, en la sangre no hay juicios.]

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