lunes, 7 de abril de 2014

Del cuerpo (los cuerpos) de la memoria.

http://politica.elpais.com/politica/2014/04/06/actualidad/1396816895_145138.html

"He visto cómo daban muerte en caminos, montes y portales a los hombres y mujeres que no correspondían al patrón que ustedes formaron (...) Tengo familiares enterrados en la falda de un monte. Los mataron a tiros y los dejaron al sol (...) beso aquella tierra que cubre los restos de mi padre y 11 hombres más y rezo por todos los que, como a ellos, se les negó hasta un lugar en un cementerio. Si un día se llegase a hacer la estadística de estos crímenes y cómo se cometieron, el mundo se sentiría estremecido. (...) Recorra todas las provincias y pregunte a las viudas dónde están enterrados sus maridos; y a los huérfanos, sus padres, y a los padres, sus hijos (...) Y un día no habrá suficientes divisiones acorazadas para sujetar el empuje (...) Un coro de ultratumba, de la cuneta, le estará gritando día y noche: ‘¡Nosotros estamos aquí!”

El estremecimiento de la memoria haciéndose cuerpo. Voy sabiendo quién soy conforme voy construyendo mi-nuestra memoria, y no me gustaría hacer una poesía intimista sobre esto. Intima sí, claro. Lo que quisiera es que la memoria de nuestros cuerpos rotos, y de nuestras miradas perdidas entre el dolor y el vacío, no fueran el pasto de un jardín melancólico que pisamos solas, ni tampoco imágenes-espectáculo que saltan al primer plano tocando una fibra sensible y conformando a su vez un segundo, tercer plano, etc. en el que se va diluyendo el contexto.

Una imagen es mucho más que una fotografía. La memoria es mucho más que un recuerdo y la memoria si se hace se hace en el cuerpo.

El cuerpo (los cuerpos) de la memoria.



No hay comentarios:

Publicar un comentario