miércoles, 25 de junio de 2014

La rodilla de la corredora, o Tendinopatía de la Cintilla Iliotibial, es una lesión por sobreuso que afecta a la banda iliotibial y se caracteriza por la aparición de dolor en la cara lateral de la rodilla, donde se produce una ficción entre la cintilla y el epicóndilo lateral. Las actividades con carga y flexo-extensión repetidas aumentan la fricción entre estas estructuras, pudiendo provocar su inflamación o su deterioro.
El dolor es, generalmente, mecánico y aparece sobre todo al correr o al subir y bajar escaleras. Puede acentuarse al correr cuesta abajo o a ritmos lentos, porque aumenta el roce de la cintilla en estas situaciones. Es muy frecuente en los corredores de media y larga distancia pero no es exclusivo de ellos. También aparece en ciclistas, remeros y otros deportes.

La causa de la lesión es multifactorial. Se piensa que el problema empieza en los músculos abductores de la cadera, que por debilidad o fatiga no estabilizan la pelvis. Otras estructuras intentan compensar. A esto podría sumarse un exceso de pronación del pie, para conseguir una aproximación y rotación interna adecuada de la pierna, iniciando el mecanismo de sobrecarga y lesión.
Entre los factores predisponentes se han postulado algunos intrínsecos: banda tibial retraída, torsión tibial interna, genu varo, pronación del retropie, mediopie y anomalía en el despegue del pie, debilidad de los abductores de la cadera y diferencias de longitud de las extremidades; y factores extrínsecos: sobreentrenamiento, calzado inapropiado y terreno duro e irregular.
Prevención

http://tulesiondeportiva.com/lesiones/rodilla/rodilla-corredor/

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