jueves, 11 de diciembre de 2014

Me aguijoneaba una idea que no quería alimentar, pero se me repetía insistentemente: a nosotras nadie nos dirá "qué buena pareja hacéis". Porque tú no vienes a mis espacios y yo no voy a los tuyos. Porque tú conoces a mi gente y yo a la tuya pero venimos de lugares bien distintos. Porque nos llevamos unos cuántos años y eso hace que nuestros entornos sean distintos y funcionen distinto, y acojan de manera diferente a la otra. Porque realmente las cosas que compartimos las estamos descubriendo y construyendo ahora, contra todo pronóstico. Contra los pronósticos que decían que no iba a ser viable construir juntas espacios comunes.

Y me pesaba. Me pesa la sensación de que nuestros entornos no reconozcan y celebren que nos estemos encontrando y construyendo juntas. O no refuercen la idea de que nos identificamos con este "Nosotras" y lo queremos alimentar, que hay una puerta abierta, un camino comenzado, un planear juntas.

Llevaba unos cuantos días, quizá alguna semana con esa idea recurrente: "nadie os dirá que hacéis buena pareja. Nadie os va a mirar como vosotras, en común". Y entonces nos vemos y me cuentas justo que E. te dijo que habían estado hablando D. y ella, de nosotras, de que se puede llevar bien y hacer bonita una relación abierta, y que somos tan bonitas juntas...Amor y Tregua.