sábado, 18 de julio de 2015

La honestidad se me hace un concepto cada vez más complejo y lleno de matices, era más fácil antes...
No es que tú no puedas entrar y salir cuando quieras, es que yo no puedo abrir y cerrar todo el rato.
Nunca decir "tengo una madre que no me la merezco". Pero poder decir que la quiero.

martes, 14 de julio de 2015

La tristeza es dulce y caliente, serena ahora que estoy fuera del bucle. Fuerte. Limpia. Soltar el yogur es una decisión. Ahora deshaz el nudo despacio, y tira suavemente de la cuerda hacia afuera hasta que se suelte. Respira. Tu vida.

jueves, 2 de julio de 2015

Esa conversación que crees que te va a desmontar entera, y de repente entras, empiezas, hablas, cierras, y te sientes tranquila, más fuerte, más conectada con otras y con menos miedo. Es mejor hablar.
Me pregunto si nunca se van a acabar los armarios. Y eso me hace pensar, que soy una verdadera deportista entrenada en salir de los armarios, o al menos en manejarlos. Como bollera debo de tener mil y un referentes de lo que puede significar un armario, y de maneras de manejarlo. Como no monógama ya lo he vivido con diferencia menos fluido, pero igual conozco gente que lo ha manejado, nos hemos contado - aunque haya situaciones que se repiten una y otra vez ¿en qué momento lo dices? ¿Cómo? etc - . Y pienso, venga Roma, toda esta vergüenza interiorizada, toda esta culpa que sabes que no te corresponde, este susto de ponerle palabras y que se haga más real (¿por qué eso necesariamente te va a hacer más daño? Darle palabras y que se haga real, de una forma intelegible xlas demás puede quitarte la culpa y la vergüenza, puede ayudarte a encontrar a otras que hayan vivido lo mismo que tú)...vamos cariño, si algo sabes es que eso es una parte del armario, no de lo que has vivido en sí.