jueves, 22 de diciembre de 2016



Vagar en tu cama nuestros cuerpos vagando(nos)
domingos de calma sin reloj nuestros cuerpos no tan calmados
o a ratos
te busco
me buscas
nos encontramos
nos husmeamos
nos recorremos
nos vagamos...

luego me despierto y te busco en la cocina
yo tan desnuda
tú tan despierta
me recibes con el desayuno hecho y la música 
del concierto de anoche
sonando otra vez ahora para nosotras solas

Aguacate, risas y café con leche
te llevaría otra vez a la cama en un bucle eterno
¡pero esto está tan rico!
y tú estás tan bonita

Que yo me digo: "habrá tiempo, tenemos todo el tiempo del mundo".




viernes, 16 de diciembre de 2016

Al verla la siguiente vez unas líneas finas y nuevas recorren su cuerpo, con el picor de la tinta reciente: "Tika".

- ¿Por qué Tika?

- Es de un cuento de Galeano

(A ella no le gusta Galeano, me dice. "¿No te gusta cómo escribe o las cosas de las que habla?", le pregunto. "Me gusta cómo escribe y las cosas de las que habla, pero le tengo coraje, por común". "¿Por común?" me extraño, y ella se ríe, "por comunista quiero decir, porque apoyaba a Chavez, y otras cosas", y nos reímos las dos desmadejadas y revueltas. "Ya me extrañaba, ¿te imaginas? 'demasiado vulgar para mí, tan común'")

- Es un cuento en el que un extranjero va a una comunidad cuyo idioma no entiende y les oye hablar, y oye como repiten una y otra vez "tik (...) tik (...) tik" unas y otras. 
En un momento le pregunta a alguien, "¿qué significa "tik", que oigo cómo es la palabra que más se repite?" y la compa le responde: "en Occidente la palabra que más se repite es yo, yo, yo. Tik significa " nosotros", aquí la palabra que más se repite es nosotros.

Me cuenta que aunque ya es apropiación cultural (me río y pongo los ojos en blanco mientras sigo recorriendo las líneas con la punta de los dedos), ella ya pensó que de perdidas al río y le puso la A, Nosotras. "Una palabra que ya no significa nada en ningún idioma más que para el tuyo y el de tu cuerpo..."


Bonita que eres, arroyo claro.


martes, 13 de diciembre de 2016



La noche se escondió en un placard
Dejando un haz de luz
En tu mirar.
Estábamos las dos
Tan juntas que
Mi cuerpo se durmió queriéndote.
Vi tu foto del lado de la pared.
Vi tu foto
Y no fui capaz de olvidarte.
La luna desprendió del cielo gris
Dejando iluminar tu carita;
El día no llego
Y estuve bien,
Creo que voy a ver
Salir el sol.
Vi tu foto del lado de la pared.
Vi tu foto
Y no fui capaz de olvidarte.

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Déjalo, déjalo que se vaya...

deja la lluvia inundarlo todo, las calles que nos acogen se hacen caminando, este cuerpo que se acoge se hace de lluvia y luego serenidad...

Deja que salga y se vaya, llórala, llóralo
la querías
tanto
y la querías
querer
tanto

Llórala, llóralo, llora
no hay fotos, ni dibujos, no hay rastro
ya no hay rastro
y se irá lo demás.

No fuiste capaz pero sí
has sido capaz hasta ahora de tanto
esto es una pequeñísima parte
se irá, te lo prometo
se irá
tú llórala



La emoción a flor de piel, me pregunto qué me pasa. Un mensaje bonito y se me caen las lágrimas, una conversación que de repente...¿estamos haciendo esto? lo estamos haciendo. Me cuentas tus sueños, te cuento mis cosas con la escritura, me pides aquella canción que cantaba, la escucho desde hace tanto y te mueve, y me mueve. Me paro y suspiro. Vuelvo al mensaje bonito, caritas sonrientes y ganas de vernos, la facilidad me emociona, estoy a flor de piel, sí. Suspiro, y me paro. Decía E no es miedo, estoy emocionada, joder. Pues sí.




Contemplé tu soledad,
estaba callado, estaba nublado,
resbalaban las gotas tensas.
Aquel día que me fui
quería enterrarme,
sintiéndome un cactus
que pinchaba si te acercabas más.

No pude probar mi velocidad,
me sentí un juglar esperando cicatrizar.

Cada verso fue más gris,
lloraba el encuentro,
duraba la cena
y el silencio sonaba como un vals,
devoraba mi cabeza,
gritaba por dentro,
comía del filo
que dejaban las rocas en el mar.

No pude probar mi capacidad,
me puse a llorar esperando cicatrizar.

Perdón no me quise ir y cuando volví ya no estabas,
pensabas que era lo normal...
Contemplé tu soledad, cada verso fue más gris...
cuento cada nota que sonaba gastada.




No sos tan gris,
es que todo se volvio gris,
cerraron la puerta del sendero,
perdieron la gracia del cartero.

Antes eras una flor,
pintabas el cielo de amor,
ahora que no tenes mas vuelo,
quedaste tan sola, te vencieron.

Una nube va sin fin
trepando por el verde jardín,
dejá que te envuelva el pensamiento,
volvé a besar tus sentimientos.

In the night just follow me,
just follow me, just follow me.
In the night give me your soul,
I keep it warm beneath my feet.

No te dejes mas vencer,
al alma hay que darle de comer,
un poco de azucar del estero,
un poco de risa y caramelos.

https://soundcloud.com/romaalrev-sespol-tica/azucar-del-estero-version-con-guitalele-desafinado-de-lisandro-aristimuno
Desde el avión se ven las nubes como un rebaño de ovejas bieeeen juntitas, y poco a poco haciendo claros. Entre los claros se empieza a ver la tierra, los campos. Es como si fuera otro mundo subterráneo, "sub-rebaño" xD Se lo digo a Lucas y me río, vaya calatravas. El avión va bajando y por unos momentos formamos parte del rebaño. No hay nada más que lana. Y luego, poco a poco, la tierra.

martes, 6 de diciembre de 2016

jueves, 1 de diciembre de 2016

La percepción de la temporalidad y las emociones

las emociones de la trascendencia?
A mí no me cura el olvido. Y no es el recuerdo lo que me sana, ése hurga en las heridas. A mí me cura la memoria. 


(Ana Burgos, en su muro de feisbuc)

lunes, 28 de noviembre de 2016

Vuelvo a casa y me pregunto si pensarás en mí. En cómo habrás cerrado todas esas cosas, todo ese trabajo de cerrar tantas cosas, de todas esas cosas a nada. Las formas de hablarnos, las formas de estar. Las formas de contarnos lo que era importante para cada una y para nosotras. Maneras de irse a la cama, maneras de levantarse. Las formas de conducir, de hacer viajes. Formas de hacer un domingo por la mañana, las formas de tocarnos, las formas de estar con otras. Maneras de acercarnos con las cuerdas, formas de bailar. La forma de escribirnos, la forma de contarnos en qué andamos, maneras de descansar después de un día especialmente difícil. Formas de hablar de otra gente, las formas de hablar de nosotras. Formas de contarnos las fantasías y de jugar con ellas. Las palabras que usamos, los ritmos, las conversaciones difíciles. Me pregunto cómo te habrá ido a ti con ese trabajo y cómo lo habrás hecho, si preferirás ver mis dibujos o los habrás guardado, si habrás mirado las fotos, si habrás releído nuestras historias, si te habrás despedido de cada una de esas maneras de hacer. 




domingo, 27 de noviembre de 2016

Y mientras lo digo me pienso
¿seré capaz? ¿dos copas de vino y cama y poesía una noche de invierno, quizás en la bañera? 
¿seré capaz, de encontrarme no contigo, de encontrarme con otra?

Y mientras lo hago me digo me pienso
¿seré capaz? ¿seré capaz la cama entera toda inundada jungla de sonidos risas antes de salir allá afuera? 

Llegas a casa y la casa puede estar igual y yo estoy tranquila
vamos a la misma fiesta llegas a medianoche y yo ya estoy vestida
(o más bien desvestida, atuendo de preferencia de este cuerpo hecho de verano parece)
En tres semanas ya has dormido más veces en mi cama que las que durmió ella en 10 meses,
(más que una es fácil). Fácil. Tranquilo. 

Carlos me ve recogiendo, "¿Quién viene?" y me echo a reír
Te pregunto si quieres un guante y me dices "¿Para qué?", y yo te quiero comer. Candidez, se siente lindo. 

¿Seré capaz? Me digo, me dice el cuerpo. ¿Seré capaz? Se me hace difícil y extraño, nueva otra vez en mis espacios contra-abiertos, aprendida de ti. Llevo esas playas después de las profundidades llevo esa memoria aún en la piel. Estoy en la arena y un poco cansada, ensoleándome. No sé mucho ahora.



martes, 22 de noviembre de 2016

(TW: despecho)

Estoy cansada de sentir tus cosas aún aquí. Me pesan, estoy cansada, ya llévatelas. Llévate tu libro de osas con su dedicatoria de un camino de tortugas juntas, llévate tu "se siente bien estar en tu vida", valiente turismo emocional, ¿guardaste tiempo para hacerte la pregunta a la inversa?. Llévate tu "gracias, ha sido importante" al devolverme las llaves, y también la pregunta que no hiciste de qué fue para mí dártelas y que nunca las usaras para lo que habíamos pensado. Llévate tus reflexiones sobre los cuidados, tus estados de feisbuc sobre poliamor y la energía de la nueva relación, y llévate tu "quiero que seas una persona de referencia en mi vida", valiente cobarde, meses después, usar mis propias palabras. Llévatelo todo, llévate cada vez que me abriste la puerta y la sábana de tu cama, cada vez que me abriste la boca y el cuerpo, cada email que me contestaste desde que tenías que haber tomado una decisión y no lo hiciste, y me involucraste en esto para luego decidir que mis mínimos y mis límites eran de segunda. Valiente turismo emocional. Llévate cada vez que me dijiste que ella reconocía nuestra relación y me reconocía a mí después de que durante 10 meses no se dignara a tender un punto de contacto conmigo, aun sabiendo lo que se movía en mi vida cuando ella vino, después de que durante 10 meses no os tomarais ni un café conmigo, después de que aun con todo el huracán del cambio que me desplazó de lugar radicalmente ni siquiera me enseñaras tu nueva casa, después de 4 meses. A mí que estuve en tus otras dos casas anteriores, que estuve cuando empaquetaste y cuando desempaquetaste, y me decías luego "debía de gustarte mucho para venir a cargar cajas", ¿no entendiste nada? compartir la vida es compartir las cosas que te pasan en la vida. Me han ayudado a cargar muchas cajas, y cargaré las próximas cuando toque, cargaré las de Sara, y cargaré las que vengan. En medio de todo eso, durante 4 meses de estar fuera de límite, ni siquiera me enseñaste tu casa. Valiente ceguera selectiva. Valiente escucha selectiva. Llévatelo todo, me pesa y estoy cansada, no lo quiero más. 





Yo no sé estar cerca de ti de otra manera que quererte como te quería. Qué le vamos a hacer. Pero tenía derecho al menos a saber desde el principio cuáles eran las condiciones en las que ibas a jugar, tenía derecho a protegerme y a decidir no meterme ahí. Maldita sea, no era tan difícil de entender, de verdad que no lo era. 










miércoles, 16 de noviembre de 2016

Conversaciones con un padre ausente:

(yo) -  Marina y yo nos hemos separado.

(él)  -  Vaya, lo siento...No sabía de tu pareja.

(yo) - ...Hace un año.

       - ...

viernes, 11 de noviembre de 2016



Can you feel my hips in your hands?
And I'm laying down by your side
I taste the sweet of your skin

I draw myself in your holy water
And both my eyes just got so much brighter

In the dark
I see your smile
Do you feel my heat on my skin?
Take off your clothes
Blow out the fire
Don't be so shy
You're right


jueves, 10 de noviembre de 2016

No lo hagas, Dolly, no lo hagas...Londres es una ciudad distinta contigo, pero no lo hagas...

jueves, 20 de octubre de 2016

A la hora de afrontar el trabajo sobre las emociones, en este concreto los celos. Está la emoción por unn lado y por otro la situación donde se origina esa emoción. La literatura y los espacios comunitarios, grupos de apoyo, etc. suelen centrarse en la emoción: ¿qué es? ¿qué hay debajo? ¿de dónde viene, qué nos quiere decir? ¿cómo podemos manejarla, cómo nos cuidamos en el proceso?
Sin embargo es necesario trabajar de igual manera sobre la situación en la que se origina la emoción. Ahí hay una clave para aterrizarlo con perspectiva feminista: no todas las personas entramos igual en cada emoción, no podemos afrontarlo como si fuera una experiencia universal. Hombres/mujeres/relaciones heteros/disidencias sexuales/grupos en situ de vulnerabilidad/...

Y otra clave sobre la responsabilidad, o más bien la responsabilización, ¿quién se ha de hacer cargo de esto? en el eje codependecia emocional-individualismo neoliberal (tú te gestionas), la responsabilidad sobre la emoción es mía (otra me puede acompañar, pero la emoción es mía y es mi proceso con ella), la responsabilidad sobre la situación es común de las dos o de todas las personas implicadas (no es que nos acompañamos, es que cada una tiene una parte de trabajo que hacer del conjunto, sinergia, escaqueo)

Los celos, el chantaje emocional, y otros. La emoción o las emociones pueden ser las mismas y las herramientas para manejarlas, etc, pero la función que tienen la vemos en la situ.


lunes, 10 de octubre de 2016

Para revisar

"Si tienes una respuesta sencilla a una situación compleja, seguramente no has entendido bien la situación", o faltan cosas en el mapa de la situación. Algunas cuestiones importantes y complejas pueden ser:
¿Qué es una comunidad?
¿Quién forma parte de mi comunidad? ¿De qué comunidades formo parte yo?
¿La comunidad se elige? ¿Puedo elegir a todas y cada una de las personas que forman parte de mi comunidad, o hay vínculos que no se eligen, y también forman parte de la red que me sostiene/sostengo/me da referencias/herramientas/comparto situaciones/cultura/imaginario/condiciones de posibilidad/...?
¿Como me relaciono con/en los vínculos elegidos, y especialmente en los no elegidos? ¿Como se relacionan unas comunidades con otras, o unos grupos específicos con otros que forman parte de la misma comunidad extensa, de los que yo formo parte por diferentes aspectos de mi vida, identidad, situación? ¿Como nos manejamos entre personas y/o comunidades que manejamos lenguajes y categorías de análisis distintas?
"Desconfío profundamente de las personas que siempre están sonriendo. De aquellas a las que nunca nada les sale mal y cuando pasa algo doloroso se dicen y te dicen con voz templada: "No llores por lo perdido, celebra por lo bueno que hubo, agradece el aprendizaje" ¡Qué miedo me dan! Segura estoy que cerrarán los ojos ante lo injusto porque no hay que apegarse, porque hay que fluir, porque el karma y porque es más cómodo para sus espíritus puros. Una cosa es la capacidad de resilencia, superar circunstancias que han lastimado, y otra ser feliz con una felicidad como las predecidas por George Orwell. Ese camino, sé que no es para mí. Sólo me interesan aquellas valientes que se atreven a vivir los lutos, a enojarse con su dios, sus diosas, la vida o el destino, a repetirse los hubiera, a mirarse al espejo con ojos rojos de llanto y a su ritmo y a su tiempo reconstruirse de a poquito y, de paso, ir haciendo que se levanten huracanes por los senderos que recorren. Aquellas a las que, a veces, hasta se les notan los trozos de sí que andan hilvanando. Esas, que se atreven a asomarse a mi lado en abismos oscuros, sólo esas son mis amigas, mis cómplices."

 - Karina Vergara Sánchez -
Es curioso, cuando pienso en ella recuerdo su casa, la que vivimos cuando ya no estábamos juntas. Recuerdo a Troy cuando se escapó de su casa, lo buscamos como locas, y que me llamaran de mi casa para decirme que estaba allí, ¡cosa bonita! se había escapado y se había ido directo allí. Recuerdo ir a verla e ir a buscarlo debajo de la cama, pequeño...que susto de vida tenía al principio de llegar. Recuerdo las tardes de cantar, allí conocí a Laura también. Recuerdo las películas, y aprender a hacer las tortitas de avena. Recuerdo a la Boni grabándome para el ciclo en su cocina. Recuerdo ayudarla con los ejercicios de LSE, y recuerdo su tortuga en acogida. Recuerdo que viniera a casa y Karmen se fuera a dormir a la otra habitación con Mendi. Esa casa que después sería la suya cuando yo me fuera. Recuerdo una noche de pasada de rosca en la que nos acostamos y decidí que la primera después de dejarlo y la última. Recuerdo la noche de halloween en la que iba a conocer a la chiquita, que no me acuerdo del nombre, e iba con el corazoncito encogido. Recuerdo estar tan a gusto ya allí. Recuerdo sus mimos y las siestas. Recuerdo quedarme durmiendo en su casa cuando ella se iba.

Después de esto, recuerdo antes, cuando lo dejamos. Recuerdo el viaje, recuerdo las playas. Recuerdo los ratos enamoradas y confiadas y los ratos de desasosiego. Recuerdo los momentos de no saber dónde meternos. Recuerdo la noche que llegó que aún dormimos en el apartamento que habían alquilado mi padre y la Rubia, levantándose toda la maldita noche porque se la comían los mosquitos. Diosas, lo que me puedo reír ahora y lo que la quería matar cuando encendió la luz a las tantas de la madrugada, de pié encima de la cama, intentando matarlos. Recuerdo antes, recuerdo su pueblo. Despertarnos juntas en esa habitación, escuchar ese disco. Recuerdo la casa de su familia, a su madre, las fiestas. Recuerdo la parcela, la luz de por la mañana, la música. Recuerdo el río.

Recuerdo hacerle un dibujo, recuerdo que me regalara unos plantones de tomates cherry. Recuerdo cuando nos conocimos en la plaza del 15M. No recuerdo cuándo fue la primera vez que nos dimos un beso. Recuerdo la ternura y la gracia que me hizo cuando me contó mucho después que esos días estuvo volviendo del pueblo adrede a ver si nos encontrábamos. Antes yo no la conocía. Antes no recuerdo haberla visto. Bonitas.













Adiós, bebé.





Ya llevatelo, ya está 
ya no quiero acordarme más de su cuerpo enredado con el mío
ya llevate el roce de su piel
ya llevatelo,
ya 
ya llevatelo.



jueves, 6 de octubre de 2016

Deseé no haberte llevado a mi casa, a la de mi familia, deseé no haberte hecho un lugar ahí.

deseé no haberte llevado a mis playas, a la casa de la cama de sol y del balcón de aire, flamencos y sal.

deseé que hubieras respondido a mi correo con una propuesta de amantes kinkys

porqué no

explorar juntas, pero sólo ahí.

deseé que nunca me hubieras dicho "para mí no hay una relación por encima de otra",
yo no te lo pedí, pero lo pusiste encima de la mesa. Pero en la primera situación donde manejarlo te colocaste en ese lugar de forma tan clara, mantenida en el tiempo, y finalmente definitiva. Deseé que nunca me lo hubieras dicho. No empezamos esa relación desde ahí, y de hecho todo lo que finalmente llegó era lo que sabíamos desde el principio que venía, ¿por qué me dijiste eso?

Recuerdo cuando aún estaba ahí y te dije "estoy donde quiero estar, no es que quisiera estar en su lugar y vivir contigo, aunque creo que se nos daría bien [*sonrisa cálida y algo tímida*]" y tú me dijiste con otra sonrisa cálida "¿ahora me lo dices?". Nunca hubo otra posibilidad, ¿por qué decir eso?

deseé no haberme abierto así, y deseé no haber hecho nuestra escalera de la relación.

Deseé tanto que funcionara así de a tres y no me cerraras las puertas de tu familia para no tener que desear que no fuera ella y ser yo la que estuviera ahí. 

Y ahora estoy aquí, con todo ese deseo en presente aunque no pueda escribirlo así. Asumiendo, supongo. Despacito, supongo. 

Llorándolo de a poquitos.














miércoles, 28 de septiembre de 2016


Era mi canto la única certeza, 
lo único cierto que me iba quedando
busqué mi voz bajo las piedras, 
de tanta certeza se estaba secando.


Era mi pecho un pájaro mudo, 
era mi pecho,
mi alma, tierra movida, 
como la tierra de los hormigueros.


Me até el pelo y salí. 
Fui murmurando mi nombre...

"Sé que el tiempo siempre es sabio y borrará
Cada huella que dejaste en mi vivir
¿Y qué pasa si en lugar de olvidar
tu recuerdo crece más dentro de mí?"

Es tan tu voz y esa suavidad, ponerle ese nombre al disco...Cantos de agua dulce.

Abro esta cajita, guardo otro suspiro,
es solo para recordar,
para tomar distancia, distancia chiquita,
y volverte a mirar.

Abro esta cajita, guardo mi secreto,
nunca te deje de esperar,
nunca el amor fue tan fácil, profundo,
como respirar.

Como respirar,
subidos al tejado de tu casa,
como celebrar,
el desvelo de los girasoles.

Tus ojos del tiempo, mis bosques del sur,
tus dragones y mis mariposas,
mis cascabeles como abalorios,
tu tesoro de hojas...



lunes, 26 de septiembre de 2016

Cambiar la retórica de la ofensa y el trauma por la de la decepción y la frustración
no borra el dolor, pero asume sus implicaciones


ser responsables con las revisiones de nuestra propia historia
acercarse con humildad


las categorías que hoy utilizas y que entonces no funcionaban así no sirven para esto

¿Cómo se asumen los propios procesos mientras no se acoge la idea de que la comunidad está en proceso, siempre?

La historia no es lineal, es, curiosamente, circular. Como una espiral. Hemos pasado por aquí antes, aunque de otra manera y con otras herramientas, y volveremos a pasar.


viernes, 23 de septiembre de 2016

He reordenado el cuarto. He rebautizado tu cajón, después de cuatro meses vacío, con una toalla que nunca llegaste a usar, ahora es el cajón de las pinturas. Dejar de escribirte, me digo. Es el siguiente paso, me digo, pero no puedo. Entre las pinturas está el cuaderno precioso que compré para hacerte aquel cuento de cuerdas ilustrado por tu cumpleaños. Infinito trabajo entonces, pospuesto hasta tener el tiempo de dejarme bucear sin rumbo e ir construyéndolo. Después del trabajo no hubo cuerpo posible para esto. Dejar de escribirte, me digo. Es el siguiente paso, me digo. Pero no puedo. Quizás aún no es el momento. 

Ese cuaderno es ahora un precioso cuaderno de hojas negras y gruesas que algún día tendrá otra vida. No llegué a atarte desnuda. No llegué a atarte con los ojos tapados ambas. No hubo tiempo y energía o decisión, o cuerpo, o ilusión o compromiso, o autonomía suficiente para esa sesión de juego que te pedí por mi cumpleaños. Nunca hubo un no explícito, y yo seguí elaborando todas esas formas de atarte para éste y esos otros juegos en mi cabeza. Acaricio el cuaderno con las manos y me pregunto qué significa todo eso ahora. Supongo...que significa que he vivido. Quiero escribir que hemos vivido, pero me invito a pensar con suavidad que has cerrado ese nosotras, y que para empezar a dejar de escribirte tengo que empezar a escribirme sin ti, aunque me duela, aunque no quiera. Con suavidad, caer sin golpear, cerrar sin golpear.

Qué se cierra y qué no se cierra, es otro de los esfuerzos. Te he atado tantas veces y te he sentido tan cerca, me he sentido tan viva. Nos hemos atado tantas veces y nos he sentido tan potencia y tan únicas, tan conectadas, tan nosotras. ¿Te acuerdas de esa sensación de la que hablábamos a veces y nos reíamos en el ND cuando estábamos en un taller, en el garaje, bailando? "si estuviera en esta sala y viera este grupo desde fuera, es donde querría estar", pues eso me pasaba contigo con las cuerdas siempre. Cuerdas, tú y yo, ese lugar único para estar en el mundo. Sencillo, vibrando, radiantes. Esa sensación arrebolada al pensarlo después de que cualquier persona que nos viera desearía estar en nuestro cuerpo. Supongo que eso es sentirse afortunada. 

Dejar de escribirte, me digo. Es el siguiente paso, me digo. Pero quizás aún no es el momento.





Yo...lo veía tanto para nosotras...

http://www.huffingtonpost.com/isabelle-teissier/i-to-be-single-but-with-you_b_7818158.html?

martes, 20 de septiembre de 2016

La triste belleza de la verdad



La belleza incontenible de la luz. La luz no se rompe, se refracta en mil haces, lo inunda todo, aunque no la puedas ver...

Recogerlo todo, meterlo en cajas, cerrarlas con serenidad. Dejarse resonar en este espacio vacío que es ahora este lugar del templo. Mirar las paredes desnudas, expandirse, olerlas...son mías...todas abiertas. No hay prisa en decidir qué voy a acoger ahí...No hay prisa en buscar algo que tenga sentido para mí, este espacio diáfano está bien. Puedo acariciarlo...Apoyar las palmas de las manos, sentir el frío, apoyar los labios, sentir mi respiración encontrando dónde expandirse y acariciarme a mí. Girar y apoyar el costado, la nuca, estirar el pié y dejar que se lleve con él el resto del cuerpo, la espalda rozando la pared, todo su dibujo, toda la geometría. Reconocerlo, aprender a habitarlo ahora así, de nuevo. 


lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Cómo distinguir el deseo de ......?

Si el deseo es todo, está en todo.

El deseo es el cuerpo palpitante - el deseo es el latido - el deseo es la intención - el deseo es

el deseo es la intención.

Mi sexualidad es principalmente deseo porque es una intención a campo abierto

un hambre

una búsqueda, una exploración, un reconocimiento

unos ojos tan abiertos

unos ojos tan abiertos.

Cómo no van a ser el embarazo y la maternidad estadíos sexuales, si son pura intención en proceso de ser indagada, comprendida por una misma, por mi propio cuerpo, ahora distinto, hacia dónde aún no sabe, el deseo. Soy yo pero no. Yo lo muevo y a la vez, él se mueve y me sorprende cómo, y lo que me trae. El deseo la intención la exploración, el cuerpo explorándose a sí mismo, pura potencia desplegándose. Desde lo más chiquito. Nunca infravalorar el movimiento pequeño. Nunca satisfacerse con creer que está inmóvil lo que no se mueve. Pura potencia. La semilla, el deseo.



sábado, 17 de septiembre de 2016

"Es rara, ¿no? La nostalgia...porque tener nostalgia en sí no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas, y las echas de menos"



"Para cuando se te crucen los caminos, para cuando no sepas qué viene detrás, te estaré esperando cerca para cantarte, pa alegrarte los tiempos y marcarte el compás. Que tarde o temprano todo llega a su lugar y cuando miramos p'atrás nos reímos del pasado...No somos nadie pero seguimos caminando, no somos nadie pero vamos avanzando, construyendo redes que emanan de todos lados, redes trasparentes de las manos de la gente, que se enreda como el viento, sostenida por el paso de los tiempos...Seguiré, buscaré hasta que me encuentre"




martes, 13 de septiembre de 2016

Estoy bien. Quiero decir, me miro al espejo, toco mis dedos en el reflejo con la punta de los dedos, y me gusta lo que veo. Estoy aquí, estoy conmigo.

Es
sólo
que tengo el corazón roto.

Tengo el cuerpito lleno de hojas secas que crujen al acurrucarme. Te he echado tanto de menos y sigo haciéndolo...mi corazón chiquito no entiende que ella prefiera otras cosas. Me gustaba tanto nuestra vida juntas,

era

tan bonita...

Las puntas de mis dedos no entienden que ella prefiera otra cosa

mi cuerpo en la bañera no entiende que ella prefiera otra cosa

mi

piel

erizándose

...no entiende que ella pueda estar lejos de aquí.

Y yo lo sé. Que son sentimientos clásicos de las enamoradas. Te quiero. Y me gustas tanto. Tanto...Cómo va a entender mi cuerpo que decidas no estar conmigo. Mi cuerpo que sabe quiénes somos nosotras juntas, mi cuerpo que te adora...Yo lo sé. Que desde fuera cualquiera podría decirme "amor, lo sé, pero se pasará, te prometo que se pasará" y yo no quiero que se pase quiero quedarme cada pedacito de ese sentimiento de despertarme por la mañana y olerte la piel, quiero quedarme tan dentro cada abrazo después de unos días sin vernos, quiero quedarme tu voz al teléfono diciéndome "Oye, osa...", "Dime, mi amor...", "Que te quiero". Quiero quedarme con tus manos desvistiéndome y metiéndome en la cama con la mayor dulzura del mundo, quiero quedarme con tu ternura grabada en la piel, en la nuca, en las muñecas, en los ojos, aunque eso me parta el corazón.

No quiero
dejar que se vayan

No quiero

No quiero

No...

No quiero soltar, no quiero pasar página, no quiero asumirlo. Quiero pensarte y echarte de menos hasta que me duela el cuerpo cada vez que veo a dos chicas besándose, haciéndose una carantoña. Mi cuerpo no quiere entenderlo. Mi corazoncito de hojas secas, tierno y dolorido no quiere entenderlo. Yo ya lo sé, que esto le pasa a todo el mundo, pero yo no soy todo el mundo y ella tampoco. La gente no sabe cómo son su boca y la mía acercándose, rozándose, respirándose un segundo antes de sentir el calor de la otra. Yo ya lo sé, que esto le pasa a todo el mundo, pero la gente no sabe...hoy...yo...miro las manos que te han acariciado tantas veces, tan despacio, y no quiero explicarles nada, quiero que me lo cuenten ellas a mí...









Este es un regalo para esos días en que estás triste. Más allá de si es resoluble o no, de porqué sea, de qué está pasando fuera, es un regalo para cuando te sientes gris por dentro: No sos tan gris, es que todo se volvió gris. Deja que la nube llegue y te envuelva el pensamiento, besa tus sentimientos y no te dejes vencer, que al alma hay que darle de comer, azúcar del estero, y un poco de risa y caramelo. No sos tan gris, es que todo se volvió gris...




No sos tan gris, 
es que todo se volvio gris. 
Cerraron la puerta del sendero, 
perdieron la gracia del cartero. 

Antes eras una flor, 
pintabas el cielo de amor. 
Ahora que no tenés mas vuelo, 
quedaste tan sola, ¿te vencieron? 

Una nube va sin fin 
trepando por el verde jardín. 
Dejá que te envuelva el pensamiento, 
volvé a besar tus sentimientos. 

In the night just follow me, 
just follow me, 
just follow me. 
In the night give me your soul, 
I keep it warm 
beneath my feet. 

No te dejes mas vencer, 
al alma hay que darle de comer 
un poco de azúcar del estero, 
un poco de risa y caramelos. 

In the night just fall in love, 
just fall in love, 
just fall in love. 
In the night give me your soul, 
I keep it warm 
beneath my feet. 

No sos tan gris, 
es que todo se volvio gris, 
cerraron la puerta del sendero, 
perdieron la gracia del cartero. 

No te dejes mas vencer, 
al alma hay que darle de comer, 
un poco de azucar del estero, 
un poco de risa y caramelos.





jueves, 8 de septiembre de 2016


Llego a casa y abro el ordenador directa. Mi cabeza necesita sacar cosas afuera. Me siento a escribir un Algunos de los sufrimientos son (I, II) sobre la familia, sobre cosas que están pasando cerca mío y sobre otras que llevo grabadas a fuego en el cuerpo. 

Algunos de los sufrimientos son: He firmado la emancipación de mi hija, es lo que ella quería y después de cuatro años necesitamos descansar. Hace dos días que se fue. No me contéis nada de ella, no quiero saber. Si duele no es amor. Pues yo necesito entender que aunque me ha hecho mucho daño, puede quererme. Hay silencios que desarman y hacen un daño mucho más profundo que algunos gritos. No podías exigirnos eso, eramos niñxs. Nunca me gustó ese X (es su nieto, y tiene 6 años). Tuve una infancia jodida. La pasión no te protege de romperte. Qué pasa si te rompes cuando ya tienes hijxs. Ellxs se pueden romper también. A veces llegábamos a su casa y su padre estaba borracho y dormido en el banco de enfrente. Otra vez. La gente se quiere y se hace daño. Relaciones que llevan años sin funcionar, haciéndose polvo unas a otras, pero no sueltan. En la familia la intención no es todo lo que cuenta, seguramente ni siquiera lo que más cuenta. 

...

Quiero escribir este Algunos sufrimientos son sobre la familia pero no lo consigo. Estoy desconcentrada. Miro el teléfono, abro algunas páginas de internet, fumo.  Es jueves, y me parece mentira que en nada va a empezar octubre, y tengo mil cosas que preparar. Y aún tienen que pasar muchas cosas antes. Pienso en la familia, la familia, la familia. Las formas en que se construyen las familias, las formas en las que se tambalean, las heridas que traemos, las que llegan por el camino. Pienso en todo esto para aterrizar el romanticismo de la crianza que de a ratos me arrebata. Arrebatada, esa palabra me recuerda a ti. Creo que antes de ti no la habría utilizado, no estaría en mi campo semántico de las emociones. Y sin embargo me gusta, tiene mucho cuerpo, trae mucho cuerpo. 

Anoche tuve conmigo a la bebé del grupo X mientras desmigaba un trozo de pan a conciencia, migaja a migaja, y se las llevaba a la boca. Su papá nos dijo que era la primera vez que hacía eso, asistimos al precioso momento de ver a X investigando y aprendiendo a hacer algo de una forma nueva. Luego se cansó y se dedicó a jugar con nosotras, tirando el pan al suelo para que lo recogiéramos y se lo devolviéramos, para volver a tirarlo, y así. Tiene unas pestañas inmensas esa cachorra, y me sorprende que no se extraña nada de estar cuerpo a cuerpo conmigo, la primera vez. Su papá me explica que los dos primeros meses estuvo piel con piel sólo con ellos, para que reconociera su olor como un lugar seguro y de referencia, y que después han hecho porque esté con otra gente, que conozca otros olores, otros cuerpos, con algunx de ellxs cerca, para que aprenda a socializarse. Hay gente que espera a la guardería para que aprenda a socializarse con otrxs niñxs, nosotrxs pensamos que esta era una forma de que se acostumbrara a la gente mucho antes. Me encanta, y parece que a la bebé también. Está absolutamente tranquila y centrada en su misión migajas. Así sí. Mientras tanto, su mamá está en una "pseudocita" y su papá me cuenta que está saliendo de un proceso de ruptura, que no está saliendo como a él le gustaría exactamente, pero que está tranquilo. 

Adoro este momento y lo guardo en mi cuaderno de recuerdos corporal de sí se puede, junto a las demás historias que conozco, que he tenido cerca, que he leído y que he vivido. El mundo no está hecho para nosotrxs, pero igual seguimos viviendo y sobreviviendo aquí, y los momentos bonitos me calientan los ojos y el corazón. No sé si criar será una opción para mí, y sé que construir una familia no es fácil en este mundo, que no vale con sólo querer muy fuerte hacerlo bien, pero me aterrizo en estas familias abiertas que se comparten y me calma. Ya no necesito escribir ahora el Algunos sufrimientos. Por hoy se siente cálido ser distinta. 





miércoles, 7 de septiembre de 2016

Día diez y hoy no se ha roto el mediodía. Al fin he conseguido dormir hasta que el cuerpo dijera ya, y me he despertado sin angustia. Eso sí, dormidísima. Al fin, arriba y directa a fregar los platos, poner música, limpiar la cocina, una lavadora. La gata sí que está como siempre, parada al lado mientras friego y maullándome como si no hubiera mañana. ¿Pero qué quieres, mi amor? Tienen el agua hasta arriba pero se la cambio, ¿será eso? ¿agua más fresca? La ignora, se tumba a mi lado, sigo fregando los platos. Estoy tan endormiscada, pensando en esto, se me resbala una taza de las manos y la miro. Es la taza de María que le regalé cuando fuimos la última vez al primark. Ni rastro de angustia. Eso sabe bien. Le mandaré una foto con los cucharones de loza para que no se vuelva loca buscándolo cuando vuelva. Me muero de hambre, otra novedad. Estupendo. Dejo a mitad la cocina para comer. Cuando paso al salón veo a Tofu enroscado en la cesta de Quinoa, a sí que era eso, pequeña...

Otra lavadora. Dos montones en el suelo: la ropa de cama que estaba para lavar y guardar desde hace mil y otro de ropa que se va al recicle. Hay mil cosas más que hacer, pero por hoy con tender la segunda lavadora está bien. Después de todo, y de haber ido a currar, hoy no estoy cansada. No estoy cansada así. Gracias. Gracias por el primer día sin ese cansancio. Gracias. Porque, ¿sabes qué? ¿te acuerdas de cuando eras peque, y te iban midiendo y hacían una marquita en la pared con la fecha del día, cada vez un poquito más arriba? Pues no necesito tener esa próxima marquita creciendo en mi casa para saber que la vida pasa rápido. Y hoy mi cuerpo se siente mejor, y se siente mejor estar en mi cuerpo. Gracias.



























viernes, 2 de septiembre de 2016

Lucy se llevó las metáforas religiosas. Ella eligió Enid para cambiarse de nombre. Ahora abro el siguiente libro y aparece Enid en la segunda página, ¿Es que es todo el mismo hilo de algodón, de papel? ¿Es que es todo el mismo corazón?

jueves, 1 de septiembre de 2016

Adrienne decía que siempre es la noche lo que se rompe. Ahora no son las noches, son, son los días los que se hacen largos. No se llegan a romper, pero el tiempo parece que no pasa. Parece que estás bajo el mar, tio Jossi. Tú también, cariño. Toda la casa está bajo el océano. Él quiere tener la criatura. Ellos se van a separar. Ya no se acuestan. Tirada en el suelo levanta la mano recorriendo sus piernas, mientras las besa muy despacio. Ella se recuesta y se baja los tirantes, cierra los ojos. Me pone triste. Recordar tus manos en mi piel, esa ternura tan tuya conmigo. Mi pelvis bajando hasta el borde del sofá, tú de rodillas delante mío, entre mis piernas. Oírte respirar, abrazarte con mis mulsos, girar juntas. Tú delante mío en la encimera de la cocina. Yo mirándote entera en el colchón de mi patio, acariciarte la piel. Las dos en la bañera de tu casa, recostada sobre ti. Tú bañándome tan despacio y tan dulce después de un día tan largo. Tú dibujándome y yo dibujándote a ti en una habitación de un hostal precioso en otro país. Tú tomando el sol en uno de mis rincones favoritos del mundo, yo dibujándote el contorno, las costillas. Yo sentada a horcajadas sobre ti y tú sosteniéndome entre los brazos, follándome tan despacio, sentir tu cuerpo, tu respiración, dejarme ir contigo, quererte tanto. Tú metiéndome en la cama con tanto amor, quitándome la ropa, mirándome un momento tan así...Sentir cómo te metes en la cama, buscarte casi sin abrir los ojos, besarte la piel y respirar tu olor antes de darte las buenas noches. Levantarme con la cafetera preparada. Entrar a la habitación intentando no hacer ruido, mirarte dormida y no querer despertarte. Querer quedarme simplemente ahí, mirándote, acariciándote, hasta volver a quedarme así dormida y recostarme contigo. No querer ir a trabajar, sólo para mirarte tan dulce y tan relajada un par de horas más y poder despertarme contigo. Estar cuerpo a cuerpo entre cuerdas contigo. Aún no puedo pensar en eso. Sentir tu mano en mi muslo mientras conduzco tu coche y cantamos. Tú comprando mi chocolate favorito. Darte una llave de mi casa. Tú viniendo a verme directa desde la guardia y metiéndote en la cama contigo. Mirarte en la ducha, apoyada en la ventana. Despertarme en tu cama, antes, en aquella casa, con toda esa luz. Acariciarte la nuca en silencio mientras te tiemblan los labios y los ojos se te humedecen. Acompañarte en un proceso difícil, maldita burocracia. Mirar cuentos juntas después de una noche difícil para mí, de gabinete de crisis. Escribirte cartas estando de viaje. Escribirte. Escribirte. Escribirte desde que te conozco. 








miércoles, 31 de agosto de 2016

Tan bonitas...esa forma de reirte y comértela con los ojos mientras bailáis, alegría de vivir.
La fuerza volverá a hacerse grande. Me prometo, no viviré de espaldas al mar. Me lo recuerdo, está conmigo, está dentro de mí, y me da fuerza. Me pregunto curiosa si es por esto que no me bañaba este verano. La mística, la mística.

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Buscar la belleza del cuerpo borroso, la singularidad. La perfección siempre in itinere del esbozo, las líneas que se superponen, el movimiento. El cuerpo en proceso. Algún día me escucharé decirme de nuevo "Ya fue. Corté el cordón. Ahora respiro y amo recorrer los bordes de mi yo para saber hasta dónde llego, y donde se entremezclan y confunden con los de otrxs como aguas de diferentes ríos. Situada en mi propio cuerpo. Situada."

martes, 30 de agosto de 2016

Vuelvo a casa y encuentro el barrio extraño. Estas calles, esta luz. Ando leyendo con la cabeza, el cuerpo y el corazón dentro del libro y sólo veo el metro de suelo que se va deslizando atrás debajo de mis pies. Levanto la cabeza llegando a la plaza sabiendo que estoy en esa esquina, pero igual levanto la cabeza, sí, todo está en su sitio, me da tiempo a un párrafo más antes de llegar a la tienda. Termino el recado y vuelvo a casa, la calle de siempre, el camino de siempre de vuelta del mercado. Sumergida en el libro, de repente el suelo de debajo de mis pies se llena de brevas maduras aplastadas, manchas negras con trazas blancas y rojas, la mayoría más marrones que rojas, ya llevan un rato ahí y empiezan a estar secas. Me paro. Esta extrañeza, es tranquila. De la de cuando el cuerpo sabe que es momento de suavidad e intensidades bajas, de hibernación, de dejar pasar las preguntas, de simplemente estar. Levanto la cabeza y miro al cielo de esta calle, una higuera llena de brevas e higos en este solar, creo que nunca me había fijado, o quizá no estaba tan grande como para que los higos cayeran maduros afuera. Está tan repleta, y tiene higos y brevas a la vez, todos maduros y hasta pasados, abiertos, a punto de caerse como los que ya están en el suelo. Me recuerda al campo, la higuera enorme o que nosotras veíamos enorme porque eramos pequeñas, mucho más pequeñas. Los higos me recuerdan al verano, al sol, a las hogueras de San Juan, al campo, a la parcela en vacaciones. Por un momento también me recuerda a las higueras salvajes que no llegan a madurar los higos, esa pequeña decepción al encontrar una en medio del monte, en el barranco del molinar, parar a comer unos pocos y que por dentro estuvieran secos. Pero ésta está repleta, abandonada y rebosante, y puedo ver desde aquí algunas brevas abiertas todavía en el árbol, con ese granate oscuro y brillante tan dulce, tan jugoso, tan bonito. Se me pone el cuerpo así, mi cuerpo se acuerda de esa sensación de verano, de coger brevas y comértelas del árbol, esa dulzura pringosa y relajada, juguetona, simple. Eso me hace feliz ese momento, no sé qué tanto feliz sino más satisfecha, relajada por un momento de poder conectar con esa dulzura sencilla, sin más, que de repente, pasa. Respiro hondo y vuelvo al libro. Al libro que me has prestado, que me está encantando, como el otro. Ya quiero pedirte el siguiente y eso que aún voy por la mitad. Llego a casa. Enciendo el ordenador para sentarme a escribir otras cosas, pero decide hacer una comprobación de disco eterna en este momento, genial. Está bien, vuelvo al libro. Cuando termina la comprobación mi ordenador se enciende con normalidad, todo está donde estaba. Respiro. Abro el blog y cuando me pongo ya no me acuerdo de lo que iba a escribir. Mi casa está distinta, los platos de la última vez que comimos juntas aquí siguen en el fregadero. No es la casa, no es el barrio, la extrañeza le tengo yo entre detrás del paladar y la nuca. Por suerte es una extrañeza tranquila, no me atora, sólo está. Vuelvo al libro. 






lunes, 29 de agosto de 2016

Me ha costado tanto creerme que hayas tomado esas decisiones y hayas elegido esto. Tanto...y aún me cuesta creermelo...Ya tengo que dejar de pelearme conmigo, ya había empezado a asumirlo, pero vuelta al no querer creermelo, que con lo que somos tú y yo...y con cómo hemos ido construyendo esto...hayas elegido así. Es irónico que, de todo lo que me daba miedo, no tenía miedo a no ser "la elegida", estaba tan tranquila con que ella fuera no monógama también, tan convencida de que el
"no caben ambas cosas" no era algo de lo que me/nos tuviese que proteger...

Y me cuesta tanto creer que te hayas puesto en el lugar de esto es lo que hay, si puedes lo tomas y si no lo siento...tú y yo estábamos juntas en esto...

sábado, 16 de julio de 2016

Construir mi historia
Reconstruir mi historia
Construir mi historia
Construir mi historia
Construir nuestra historia.

Soy adulta. Sé lo que quiero. Y eso me da salud y agencia. Otra cosa es cómo lo coloco, que pueda o no pueda ser. No más vergüenza: coraje, poder.

sábado, 2 de julio de 2016



Hazme un lugar en tu almohada,
junto a tu pecho me calmaré.
Hazme un lugar en tu almohada,
para que duermas te cantaré
una canción de cuna,
un valsecito de Tacuarembó
te irá llevando en una nube
si no me duermo antes yo...



martes, 7 de junio de 2016


¿Por qué los platos no se lavan solos?

¿Por qué la ropa no se tiende sola?

¿Por qué el amor no se hace solo?

Si yo no alimento esto, ¿tú vas a estar ahí?

¿Qué hay de malo conmigo?

¿Por qué soy una amenaza a la que hay que poner los límites para entrar?

...

Habláis de mí, pero ¿me veis?

¿Contáis conmigo?

¿Qué significa agencia?

¿Qué significa para vosotras estar en red?

Te quiero, y quiero este Nosotras. Y te quiero con tus decisiones, tus proyectos de vida, tus bucles y tu necesito descansar. Te quiero abiertamente, con los momentos en que no puedes estar y en los que estás al 100%, y en los de en medio. Te quiero, incluyendo acoger que mi vida contigo me cruza en la vida a otras personas, ahora a otra persona. Te quiero, acogiendo esto en positivo. Pero necesito sentir que estoy. Necesito sentirte en ese nosotras. Necesito sentir que esto se mueve. Necesito que esto se mueva.

Dime que algún día miraremos esto con distancia y nos reiremos, o que nos abrazaremos con tranquilidad y diremos "hemos hecho cosas difíciles juntas, amor".











viernes, 3 de junio de 2016

Me asusta sentir que nuestra relación está en una posición vulnerable. Porque yo no la sentía así. Y porque es por algo que no somos nosotras, tú y yo.

domingo, 22 de mayo de 2016




En Viena hay cuatro espejos,
donde juegan tu boca y los ecos...
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Este vals,
que moja su cola en el mar.

Porque te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia

Toma este vals,
este vals de cintura quebrada.

En Viena bailaré contigo,
mira qué orillas tengo de jacintos...
Dejaré mi boca entre tus piernas
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mio, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Porque te quiero, amor, amor, amor...

jueves, 12 de mayo de 2016

Hoy me hubiera encantado llegar a casa y que estuvieras aquí, quitarme la chaqueta, dejar las cosas camino del sofá y tirarme entre cojines contigo. Olerte, acariciarte el pelo, la cabeza, llegar, por fin, casa. Y hoy envidio a quien sí puede hacerlo. Tan simple.

jueves, 28 de abril de 2016

Me pesa la modestia que se anuncia a si misma. Me lo intento tomar con humor y me acuerdo siempre de esta viñeta:

martes, 26 de abril de 2016

Café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café. Sol. Ropa ancha, caída. Leer. Dibujar. Más sol. Patio. Fruta madura. Música abierta. Cuerpo. Verano. Casa.

Ritualitos que inventa una para vivir

viernes, 15 de abril de 2016

Descubriendo fetiches: la pronunciación y la entonación. Recuerdo perfectamente cómo pronunció esa palabra y me genera una sensación física positiva, de atracción, de interés. Una especie de fascinación en diferido. Ay, ¡las palabras!

jueves, 14 de abril de 2016


Van a volver a pasar
los pájaros, en bandadas




Ya es poesía de verano
tengo el cuerpo haciendo calor

él se acuna, él lo sabe
estás pequeña y te vas volando

chiquita
rueda con la pelota
se hunde en el río y sueña
al levantar todas las gotas
sacudiendo la cabeza

no hace falta pensar ahora.




No hay derecho
decía el gorrión
no hay derecho

ni revés

si al levantar el vuelo
se va haciendo chiquito el mundo bajo mis pies.




Era la noche y era el campo

era mi abuela contándonos historias

Otra vez, abuela
la de la luna y la escalera

Otra vez, abuela.

Era la noche y la mecedora

era el fuego y la alfombra de esparto

era la noche, y los críos

eran las higueras.

Otra vez, abuela
la del higo chumbo
le quitas la cabeza y el culo, lo pelas
y yo lo mando al otro mundo.

Era la tarde y los vinagrillos
era la acequia

los jínjoles o la azufaifa
las naranjas y los limones
era el verano y los primos
era el calor y los melocotones.

Otra vez, abuela, que ya no me acuerdo
cuéntamela hasta que la aprenda.







La calma y las turbulencias tienen una relación curiosa.
Curiosa.
Palabra redonda
Se hace eco
oye
se oye
y se acaba encontrando consigo misma otra vez
resbalando por mi paladar río abajo
suave, rojo oscuro y aterciopelado.

Curiosa se encuentra
la pescadilla que se muerde la cola
algo como el infinito
tan fácil de desmontar como un solo hipo pequeño
de una palabra que se tropieza
porque pesa
se trastabilla los pies cuántos tiene quién sabe
se tropieza
y el infinito queda ridículo, sentado sobre mi lengua.
Ay, pequeño
corazón
te queda aún por aprender las cosas importantes de la vida:
los bordes, los límites,
dónde
empieza
y termina
cada cosa que es
y significa.

Ay, cachorro, corazón,
ven.
Ven a mi abrazo,
ven que te voy a cantar y a acunar hasta que te pase la pena
hasta que te duermas en mi abrazo y sueñes
lunas de hilo de plata,
una noche negra, como en los cuentos
y sueñes que te sueñes tumbado en un monte bajito, y solitario,
mirando en la oscuridad un enjambre de estrellas, que bailan
tiernas y furiosas,
en el azabache radiantes.
Ven a mi abrazo, que yo te sostengo
mientras duermes
soñando un cielo.





jueves, 7 de abril de 2016

sábado, 2 de abril de 2016


Aprenderlo con el cuerpo: hay pocas cosas irreversibles y esta no es una de ellas.

Recordarlo con la cabeza, las palabras de Eider: las emociones a veces engañan. Que me sienta así no quiere decir que tenga razón, y de verdad que quiero no tenerla.

domingo, 20 de marzo de 2016

Ya no duermo en tu cama cuando no estás.
Compañeras, porque compartimos y nos acompañamos.

Cómplices, porque construimos un código común propio, y proyectamos y construimos otros mundos

Amoradas, porque nos amamos y además de ese amor, desde ese amor amamos a la otra.

sábado, 19 de marzo de 2016



Paz, para ti. Fuerza, amor, duelo. Conectar con la vida también en sus transiciones y sus finales. Fuerza.



This is my lucky hour
Let us spend it together
...
Sing this song for you to sing when I'm gone


jueves, 17 de marzo de 2016

Dedicarle un tiempo a la tristeza
de dejar ir lo que no va a ser,
la tristeza del desapego.

miércoles, 16 de marzo de 2016


Ven a mí y cuélate en mi falda
quiero hacer lo único que sé, que es vivir.

Entre lo urgente y lo importante, vivir es las dos cosas. Mi cuerpo está radiante y a la vez desorientado del mundo exterior. Muchos trabajos importantes y significativos abiertos, el exterior está algo lejos, amortiguado. Un pacto conmigo misma: Estos sí, estos no. Después de éste cierre de ciclo. El próximo ciclo sólo corto. Además, vacaciones. Y comer bien y volver a moverte. Tu cuerpo. Tu vida.

Alineación. Todos los lugares desde donde mirar puestos en el mismo lugar. Yo. Concordancia. Coherencia. Todos los relatos funcionando con el mismo código. Así sí, así funciona bien.

¿Un sentido común aplastante? una relación complicada con el sentido común. No pasa nada. Siempre dejar espacio para la duda. Siempre confiar en todos los espacios desconocidos, las piezas del puzzle que aún no ves. Confiar en que no necesito ni entenderlo todo, ni controlarlo todo, ni sujetarlo todo para que siga funcionando. ¿Cómo se llama ese árbol? Árbol de la montaña. ¿Y ese otro? También, árbol de la montaña. Y la montaña funciona. La montaña y todo su ecosistema lleva viviendo y funcionando desde que la memoria estaba en los árboles. Es difícil, pero también una de mis grandes victorias. Nunca olvidarlo. Gracias, Ana, aunque aún no consiga cerrarlo.





lunes, 14 de marzo de 2016

Mística


Vida,

dame ternura para mirar, y mirarme

generosidad para explicar, y no usar el premio-castigo

descanso para poder manejar los procesos con calma y entereza
y distancia para encontrar la perspectiva con la que afrontarlos desde mi propia experiencia, mi cuerpo, mis necesidades y mis significados

valor para confiar en las palabras cuando mi cuerpo esté asustado

y más ternura para encontrar mis propios ritmos

[...]