jueves, 28 de abril de 2016

Me pesa la modestia que se anuncia a si misma. Me lo intento tomar con humor y me acuerdo siempre de esta viñeta:

martes, 26 de abril de 2016

Café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café café. Sol. Ropa ancha, caída. Leer. Dibujar. Más sol. Patio. Fruta madura. Música abierta. Cuerpo. Verano. Casa.

Ritualitos que inventa una para vivir

viernes, 15 de abril de 2016

Descubriendo fetiches: la pronunciación y la entonación. Recuerdo perfectamente cómo pronunció esa palabra y me genera una sensación física positiva, de atracción, de interés. Una especie de fascinación en diferido. Ay, ¡las palabras!

jueves, 14 de abril de 2016


Van a volver a pasar
los pájaros, en bandadas




Ya es poesía de verano
tengo el cuerpo haciendo calor

él se acuna, él lo sabe
estás pequeña y te vas volando

chiquita
rueda con la pelota
se hunde en el río y sueña
al levantar todas las gotas
sacudiendo la cabeza

no hace falta pensar ahora.




No hay derecho
decía el gorrión
no hay derecho

ni revés

si al levantar el vuelo
se va haciendo chiquito el mundo bajo mis pies.




Era la noche y era el campo

era mi abuela contándonos historias

Otra vez, abuela
la de la luna y la escalera

Otra vez, abuela.

Era la noche y la mecedora

era el fuego y la alfombra de esparto

era la noche, y los críos

eran las higueras.

Otra vez, abuela
la del higo chumbo
le quitas la cabeza y el culo, lo pelas
y yo lo mando al otro mundo.

Era la tarde y los vinagrillos
era la acequia

los jínjoles o la azufaifa
las naranjas y los limones
era el verano y los primos
era el calor y los melocotones.

Otra vez, abuela, que ya no me acuerdo
cuéntamela hasta que la aprenda.







La calma y las turbulencias tienen una relación curiosa.
Curiosa.
Palabra redonda
Se hace eco
oye
se oye
y se acaba encontrando consigo misma otra vez
resbalando por mi paladar río abajo
suave, rojo oscuro y aterciopelado.

Curiosa se encuentra
la pescadilla que se muerde la cola
algo como el infinito
tan fácil de desmontar como un solo hipo pequeño
de una palabra que se tropieza
porque pesa
se trastabilla los pies cuántos tiene quién sabe
se tropieza
y el infinito queda ridículo, sentado sobre mi lengua.
Ay, pequeño
corazón
te queda aún por aprender las cosas importantes de la vida:
los bordes, los límites,
dónde
empieza
y termina
cada cosa que es
y significa.

Ay, cachorro, corazón,
ven.
Ven a mi abrazo,
ven que te voy a cantar y a acunar hasta que te pase la pena
hasta que te duermas en mi abrazo y sueñes
lunas de hilo de plata,
una noche negra, como en los cuentos
y sueñes que te sueñes tumbado en un monte bajito, y solitario,
mirando en la oscuridad un enjambre de estrellas, que bailan
tiernas y furiosas,
en el azabache radiantes.
Ven a mi abrazo, que yo te sostengo
mientras duermes
soñando un cielo.





jueves, 7 de abril de 2016

sábado, 2 de abril de 2016


Aprenderlo con el cuerpo: hay pocas cosas irreversibles y esta no es una de ellas.

Recordarlo con la cabeza, las palabras de Eider: las emociones a veces engañan. Que me sienta así no quiere decir que tenga razón, y de verdad que quiero no tenerla.