domingo, 22 de mayo de 2016




En Viena hay cuatro espejos,
donde juegan tu boca y los ecos...
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Este vals,
que moja su cola en el mar.

Porque te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia

Toma este vals,
este vals de cintura quebrada.

En Viena bailaré contigo,
mira qué orillas tengo de jacintos...
Dejaré mi boca entre tus piernas
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mio, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Porque te quiero, amor, amor, amor...

No hay comentarios:

Publicar un comentario