miércoles, 28 de septiembre de 2016


Era mi canto la única certeza, 
lo único cierto que me iba quedando
busqué mi voz bajo las piedras, 
de tanta certeza se estaba secando.


Era mi pecho un pájaro mudo, 
era mi pecho,
mi alma, tierra movida, 
como la tierra de los hormigueros.


Me até el pelo y salí. 
Fui murmurando mi nombre...

"Sé que el tiempo siempre es sabio y borrará
Cada huella que dejaste en mi vivir
¿Y qué pasa si en lugar de olvidar
tu recuerdo crece más dentro de mí?"

Es tan tu voz y esa suavidad, ponerle ese nombre al disco...Cantos de agua dulce.

Abro esta cajita, guardo otro suspiro,
es solo para recordar,
para tomar distancia, distancia chiquita,
y volverte a mirar.

Abro esta cajita, guardo mi secreto,
nunca te deje de esperar,
nunca el amor fue tan fácil, profundo,
como respirar.

Como respirar,
subidos al tejado de tu casa,
como celebrar,
el desvelo de los girasoles.

Tus ojos del tiempo, mis bosques del sur,
tus dragones y mis mariposas,
mis cascabeles como abalorios,
tu tesoro de hojas...



lunes, 26 de septiembre de 2016

Cambiar la retórica de la ofensa y el trauma por la de la decepción y la frustración
no borra el dolor, pero asume sus implicaciones


ser responsables con las revisiones de nuestra propia historia
acercarse con humildad


las categorías que hoy utilizas y que entonces no funcionaban así no sirven para esto

¿Cómo se asumen los propios procesos mientras no se acoge la idea de que la comunidad está en proceso, siempre?

La historia no es lineal, es, curiosamente, circular. Como una espiral. Hemos pasado por aquí antes, aunque de otra manera y con otras herramientas, y volveremos a pasar.


viernes, 23 de septiembre de 2016

He reordenado el cuarto. He rebautizado tu cajón, después de cuatro meses vacío, con una toalla que nunca llegaste a usar, ahora es el cajón de las pinturas. Dejar de escribirte, me digo. Es el siguiente paso, me digo, pero no puedo. Entre las pinturas está el cuaderno precioso que compré para hacerte aquel cuento de cuerdas ilustrado por tu cumpleaños. Infinito trabajo entonces, pospuesto hasta tener el tiempo de dejarme bucear sin rumbo e ir construyéndolo. Después del trabajo no hubo cuerpo posible para esto. Dejar de escribirte, me digo. Es el siguiente paso, me digo. Pero no puedo. Quizás aún no es el momento. 

Ese cuaderno es ahora un precioso cuaderno de hojas negras y gruesas que algún día tendrá otra vida. No llegué a atarte desnuda. No llegué a atarte con los ojos tapados ambas. No hubo tiempo y energía o decisión, o cuerpo, o ilusión o compromiso, o autonomía suficiente para esa sesión de juego que te pedí por mi cumpleaños. Nunca hubo un no explícito, y yo seguí elaborando todas esas formas de atarte para éste y esos otros juegos en mi cabeza. Acaricio el cuaderno con las manos y me pregunto qué significa todo eso ahora. Supongo...que significa que he vivido. Quiero escribir que hemos vivido, pero me invito a pensar con suavidad que has cerrado ese nosotras, y que para empezar a dejar de escribirte tengo que empezar a escribirme sin ti, aunque me duela, aunque no quiera. Con suavidad, caer sin golpear, cerrar sin golpear.

Qué se cierra y qué no se cierra, es otro de los esfuerzos. Te he atado tantas veces y te he sentido tan cerca, me he sentido tan viva. Nos hemos atado tantas veces y nos he sentido tan potencia y tan únicas, tan conectadas, tan nosotras. ¿Te acuerdas de esa sensación de la que hablábamos a veces y nos reíamos en el ND cuando estábamos en un taller, en el garaje, bailando? "si estuviera en esta sala y viera este grupo desde fuera, es donde querría estar", pues eso me pasaba contigo con las cuerdas siempre. Cuerdas, tú y yo, ese lugar único para estar en el mundo. Sencillo, vibrando, radiantes. Esa sensación arrebolada al pensarlo después de que cualquier persona que nos viera desearía estar en nuestro cuerpo. Supongo que eso es sentirse afortunada. 

Dejar de escribirte, me digo. Es el siguiente paso, me digo. Pero quizás aún no es el momento.





Yo...lo veía tanto para nosotras...

http://www.huffingtonpost.com/isabelle-teissier/i-to-be-single-but-with-you_b_7818158.html?

martes, 20 de septiembre de 2016

La triste belleza de la verdad



La belleza incontenible de la luz. La luz no se rompe, se refracta en mil haces, lo inunda todo, aunque no la puedas ver...

Recogerlo todo, meterlo en cajas, cerrarlas con serenidad. Dejarse resonar en este espacio vacío que es ahora este lugar del templo. Mirar las paredes desnudas, expandirse, olerlas...son mías...todas abiertas. No hay prisa en decidir qué voy a acoger ahí...No hay prisa en buscar algo que tenga sentido para mí, este espacio diáfano está bien. Puedo acariciarlo...Apoyar las palmas de las manos, sentir el frío, apoyar los labios, sentir mi respiración encontrando dónde expandirse y acariciarme a mí. Girar y apoyar el costado, la nuca, estirar el pié y dejar que se lleve con él el resto del cuerpo, la espalda rozando la pared, todo su dibujo, toda la geometría. Reconocerlo, aprender a habitarlo ahora así, de nuevo. 


lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Cómo distinguir el deseo de ......?

Si el deseo es todo, está en todo.

El deseo es el cuerpo palpitante - el deseo es el latido - el deseo es la intención - el deseo es

el deseo es la intención.

Mi sexualidad es principalmente deseo porque es una intención a campo abierto

un hambre

una búsqueda, una exploración, un reconocimiento

unos ojos tan abiertos

unos ojos tan abiertos.

Cómo no van a ser el embarazo y la maternidad estadíos sexuales, si son pura intención en proceso de ser indagada, comprendida por una misma, por mi propio cuerpo, ahora distinto, hacia dónde aún no sabe, el deseo. Soy yo pero no. Yo lo muevo y a la vez, él se mueve y me sorprende cómo, y lo que me trae. El deseo la intención la exploración, el cuerpo explorándose a sí mismo, pura potencia desplegándose. Desde lo más chiquito. Nunca infravalorar el movimiento pequeño. Nunca satisfacerse con creer que está inmóvil lo que no se mueve. Pura potencia. La semilla, el deseo.



sábado, 17 de septiembre de 2016

"Es rara, ¿no? La nostalgia...porque tener nostalgia en sí no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas, y las echas de menos"



"Para cuando se te crucen los caminos, para cuando no sepas qué viene detrás, te estaré esperando cerca para cantarte, pa alegrarte los tiempos y marcarte el compás. Que tarde o temprano todo llega a su lugar y cuando miramos p'atrás nos reímos del pasado...No somos nadie pero seguimos caminando, no somos nadie pero vamos avanzando, construyendo redes que emanan de todos lados, redes trasparentes de las manos de la gente, que se enreda como el viento, sostenida por el paso de los tiempos...Seguiré, buscaré hasta que me encuentre"




martes, 13 de septiembre de 2016

Estoy bien. Quiero decir, me miro al espejo, toco mis dedos en el reflejo con la punta de los dedos, y me gusta lo que veo. Estoy aquí, estoy conmigo.

Es
sólo
que tengo el corazón roto.

Tengo el cuerpito lleno de hojas secas que crujen al acurrucarme. Te he echado tanto de menos y sigo haciéndolo...mi corazón chiquito no entiende que ella prefiera otras cosas. Me gustaba tanto nuestra vida juntas,

era

tan bonita...

Las puntas de mis dedos no entienden que ella prefiera otra cosa

mi cuerpo en la bañera no entiende que ella prefiera otra cosa

mi

piel

erizándose

...no entiende que ella pueda estar lejos de aquí.

Y yo lo sé. Que son sentimientos clásicos de las enamoradas. Te quiero. Y me gustas tanto. Tanto...Cómo va a entender mi cuerpo que decidas no estar conmigo. Mi cuerpo que sabe quiénes somos nosotras juntas, mi cuerpo que te adora...Yo lo sé. Que desde fuera cualquiera podría decirme "amor, lo sé, pero se pasará, te prometo que se pasará" y yo no quiero que se pase quiero quedarme cada pedacito de ese sentimiento de despertarme por la mañana y olerte la piel, quiero quedarme tan dentro cada abrazo después de unos días sin vernos, quiero quedarme tu voz al teléfono diciéndome "Oye, osa...", "Dime, mi amor...", "Que te quiero". Quiero quedarme con tus manos desvistiéndome y metiéndome en la cama con la mayor dulzura del mundo, quiero quedarme con tu ternura grabada en la piel, en la nuca, en las muñecas, en los ojos, aunque eso me parta el corazón.

No quiero
dejar que se vayan

No quiero

No quiero

No...

No quiero soltar, no quiero pasar página, no quiero asumirlo. Quiero pensarte y echarte de menos hasta que me duela el cuerpo cada vez que veo a dos chicas besándose, haciéndose una carantoña. Mi cuerpo no quiere entenderlo. Mi corazoncito de hojas secas, tierno y dolorido no quiere entenderlo. Yo ya lo sé, que esto le pasa a todo el mundo, pero yo no soy todo el mundo y ella tampoco. La gente no sabe cómo son su boca y la mía acercándose, rozándose, respirándose un segundo antes de sentir el calor de la otra. Yo ya lo sé, que esto le pasa a todo el mundo, pero la gente no sabe...hoy...yo...miro las manos que te han acariciado tantas veces, tan despacio, y no quiero explicarles nada, quiero que me lo cuenten ellas a mí...









Este es un regalo para esos días en que estás triste. Más allá de si es resoluble o no, de porqué sea, de qué está pasando fuera, es un regalo para cuando te sientes gris por dentro: No sos tan gris, es que todo se volvió gris. Deja que la nube llegue y te envuelva el pensamiento, besa tus sentimientos y no te dejes vencer, que al alma hay que darle de comer, azúcar del estero, y un poco de risa y caramelo. No sos tan gris, es que todo se volvió gris...




No sos tan gris, 
es que todo se volvio gris. 
Cerraron la puerta del sendero, 
perdieron la gracia del cartero. 

Antes eras una flor, 
pintabas el cielo de amor. 
Ahora que no tenés mas vuelo, 
quedaste tan sola, ¿te vencieron? 

Una nube va sin fin 
trepando por el verde jardín. 
Dejá que te envuelva el pensamiento, 
volvé a besar tus sentimientos. 

In the night just follow me, 
just follow me, 
just follow me. 
In the night give me your soul, 
I keep it warm 
beneath my feet. 

No te dejes mas vencer, 
al alma hay que darle de comer 
un poco de azúcar del estero, 
un poco de risa y caramelos. 

In the night just fall in love, 
just fall in love, 
just fall in love. 
In the night give me your soul, 
I keep it warm 
beneath my feet. 

No sos tan gris, 
es que todo se volvio gris, 
cerraron la puerta del sendero, 
perdieron la gracia del cartero. 

No te dejes mas vencer, 
al alma hay que darle de comer, 
un poco de azucar del estero, 
un poco de risa y caramelos.





jueves, 8 de septiembre de 2016


Llego a casa y abro el ordenador directa. Mi cabeza necesita sacar cosas afuera. Me siento a escribir un Algunos de los sufrimientos son (I, II) sobre la familia, sobre cosas que están pasando cerca mío y sobre otras que llevo grabadas a fuego en el cuerpo. 

Algunos de los sufrimientos son: He firmado la emancipación de mi hija, es lo que ella quería y después de cuatro años necesitamos descansar. Hace dos días que se fue. No me contéis nada de ella, no quiero saber. Si duele no es amor. Pues yo necesito entender que aunque me ha hecho mucho daño, puede quererme. Hay silencios que desarman y hacen un daño mucho más profundo que algunos gritos. No podías exigirnos eso, eramos niñxs. Nunca me gustó ese X (es su nieto, y tiene 6 años). Tuve una infancia jodida. La pasión no te protege de romperte. Qué pasa si te rompes cuando ya tienes hijxs. Ellxs se pueden romper también. A veces llegábamos a su casa y su padre estaba borracho y dormido en el banco de enfrente. Otra vez. La gente se quiere y se hace daño. Relaciones que llevan años sin funcionar, haciéndose polvo unas a otras, pero no sueltan. En la familia la intención no es todo lo que cuenta, seguramente ni siquiera lo que más cuenta. 

...

Quiero escribir este Algunos sufrimientos son sobre la familia pero no lo consigo. Estoy desconcentrada. Miro el teléfono, abro algunas páginas de internet, fumo.  Es jueves, y me parece mentira que en nada va a empezar octubre, y tengo mil cosas que preparar. Y aún tienen que pasar muchas cosas antes. Pienso en la familia, la familia, la familia. Las formas en que se construyen las familias, las formas en las que se tambalean, las heridas que traemos, las que llegan por el camino. Pienso en todo esto para aterrizar el romanticismo de la crianza que de a ratos me arrebata. Arrebatada, esa palabra me recuerda a ti. Creo que antes de ti no la habría utilizado, no estaría en mi campo semántico de las emociones. Y sin embargo me gusta, tiene mucho cuerpo, trae mucho cuerpo. 

Anoche tuve conmigo a la bebé del grupo X mientras desmigaba un trozo de pan a conciencia, migaja a migaja, y se las llevaba a la boca. Su papá nos dijo que era la primera vez que hacía eso, asistimos al precioso momento de ver a X investigando y aprendiendo a hacer algo de una forma nueva. Luego se cansó y se dedicó a jugar con nosotras, tirando el pan al suelo para que lo recogiéramos y se lo devolviéramos, para volver a tirarlo, y así. Tiene unas pestañas inmensas esa cachorra, y me sorprende que no se extraña nada de estar cuerpo a cuerpo conmigo, la primera vez. Su papá me explica que los dos primeros meses estuvo piel con piel sólo con ellos, para que reconociera su olor como un lugar seguro y de referencia, y que después han hecho porque esté con otra gente, que conozca otros olores, otros cuerpos, con algunx de ellxs cerca, para que aprenda a socializarse. Hay gente que espera a la guardería para que aprenda a socializarse con otrxs niñxs, nosotrxs pensamos que esta era una forma de que se acostumbrara a la gente mucho antes. Me encanta, y parece que a la bebé también. Está absolutamente tranquila y centrada en su misión migajas. Así sí. Mientras tanto, su mamá está en una "pseudocita" y su papá me cuenta que está saliendo de un proceso de ruptura, que no está saliendo como a él le gustaría exactamente, pero que está tranquilo. 

Adoro este momento y lo guardo en mi cuaderno de recuerdos corporal de sí se puede, junto a las demás historias que conozco, que he tenido cerca, que he leído y que he vivido. El mundo no está hecho para nosotrxs, pero igual seguimos viviendo y sobreviviendo aquí, y los momentos bonitos me calientan los ojos y el corazón. No sé si criar será una opción para mí, y sé que construir una familia no es fácil en este mundo, que no vale con sólo querer muy fuerte hacerlo bien, pero me aterrizo en estas familias abiertas que se comparten y me calma. Ya no necesito escribir ahora el Algunos sufrimientos. Por hoy se siente cálido ser distinta. 





miércoles, 7 de septiembre de 2016

Día diez y hoy no se ha roto el mediodía. Al fin he conseguido dormir hasta que el cuerpo dijera ya, y me he despertado sin angustia. Eso sí, dormidísima. Al fin, arriba y directa a fregar los platos, poner música, limpiar la cocina, una lavadora. La gata sí que está como siempre, parada al lado mientras friego y maullándome como si no hubiera mañana. ¿Pero qué quieres, mi amor? Tienen el agua hasta arriba pero se la cambio, ¿será eso? ¿agua más fresca? La ignora, se tumba a mi lado, sigo fregando los platos. Estoy tan endormiscada, pensando en esto, se me resbala una taza de las manos y la miro. Es la taza de María que le regalé cuando fuimos la última vez al primark. Ni rastro de angustia. Eso sabe bien. Le mandaré una foto con los cucharones de loza para que no se vuelva loca buscándolo cuando vuelva. Me muero de hambre, otra novedad. Estupendo. Dejo a mitad la cocina para comer. Cuando paso al salón veo a Tofu enroscado en la cesta de Quinoa, a sí que era eso, pequeña...

Otra lavadora. Dos montones en el suelo: la ropa de cama que estaba para lavar y guardar desde hace mil y otro de ropa que se va al recicle. Hay mil cosas más que hacer, pero por hoy con tender la segunda lavadora está bien. Después de todo, y de haber ido a currar, hoy no estoy cansada. No estoy cansada así. Gracias. Gracias por el primer día sin ese cansancio. Gracias. Porque, ¿sabes qué? ¿te acuerdas de cuando eras peque, y te iban midiendo y hacían una marquita en la pared con la fecha del día, cada vez un poquito más arriba? Pues no necesito tener esa próxima marquita creciendo en mi casa para saber que la vida pasa rápido. Y hoy mi cuerpo se siente mejor, y se siente mejor estar en mi cuerpo. Gracias.



























viernes, 2 de septiembre de 2016

Lucy se llevó las metáforas religiosas. Ella eligió Enid para cambiarse de nombre. Ahora abro el siguiente libro y aparece Enid en la segunda página, ¿Es que es todo el mismo hilo de algodón, de papel? ¿Es que es todo el mismo corazón?

jueves, 1 de septiembre de 2016

Adrienne decía que siempre es la noche lo que se rompe. Ahora no son las noches, son, son los días los que se hacen largos. No se llegan a romper, pero el tiempo parece que no pasa. Parece que estás bajo el mar, tio Jossi. Tú también, cariño. Toda la casa está bajo el océano. Él quiere tener la criatura. Ellos se van a separar. Ya no se acuestan. Tirada en el suelo levanta la mano recorriendo sus piernas, mientras las besa muy despacio. Ella se recuesta y se baja los tirantes, cierra los ojos. Me pone triste. Recordar tus manos en mi piel, esa ternura tan tuya conmigo. Mi pelvis bajando hasta el borde del sofá, tú de rodillas delante mío, entre mis piernas. Oírte respirar, abrazarte con mis mulsos, girar juntas. Tú delante mío en la encimera de la cocina. Yo mirándote entera en el colchón de mi patio, acariciarte la piel. Las dos en la bañera de tu casa, recostada sobre ti. Tú bañándome tan despacio y tan dulce después de un día tan largo. Tú dibujándome y yo dibujándote a ti en una habitación de un hostal precioso en otro país. Tú tomando el sol en uno de mis rincones favoritos del mundo, yo dibujándote el contorno, las costillas. Yo sentada a horcajadas sobre ti y tú sosteniéndome entre los brazos, follándome tan despacio, sentir tu cuerpo, tu respiración, dejarme ir contigo, quererte tanto. Tú metiéndome en la cama con tanto amor, quitándome la ropa, mirándome un momento tan así...Sentir cómo te metes en la cama, buscarte casi sin abrir los ojos, besarte la piel y respirar tu olor antes de darte las buenas noches. Levantarme con la cafetera preparada. Entrar a la habitación intentando no hacer ruido, mirarte dormida y no querer despertarte. Querer quedarme simplemente ahí, mirándote, acariciándote, hasta volver a quedarme así dormida y recostarme contigo. No querer ir a trabajar, sólo para mirarte tan dulce y tan relajada un par de horas más y poder despertarme contigo. Estar cuerpo a cuerpo entre cuerdas contigo. Aún no puedo pensar en eso. Sentir tu mano en mi muslo mientras conduzco tu coche y cantamos. Tú comprando mi chocolate favorito. Darte una llave de mi casa. Tú viniendo a verme directa desde la guardia y metiéndote en la cama contigo. Mirarte en la ducha, apoyada en la ventana. Despertarme en tu cama, antes, en aquella casa, con toda esa luz. Acariciarte la nuca en silencio mientras te tiemblan los labios y los ojos se te humedecen. Acompañarte en un proceso difícil, maldita burocracia. Mirar cuentos juntas después de una noche difícil para mí, de gabinete de crisis. Escribirte cartas estando de viaje. Escribirte. Escribirte. Escribirte desde que te conozco.