martes, 13 de septiembre de 2016

Estoy bien. Quiero decir, me miro al espejo, toco mis dedos en el reflejo con la punta de los dedos, y me gusta lo que veo. Estoy aquí, estoy conmigo.

Es
sólo
que tengo el corazón roto.

Tengo el cuerpito lleno de hojas secas que crujen al acurrucarme. Te he echado tanto de menos y sigo haciéndolo...mi corazón chiquito no entiende que ella prefiera otras cosas. Me gustaba tanto nuestra vida juntas,

era

tan bonita...

Las puntas de mis dedos no entienden que ella prefiera otra cosa

mi cuerpo en la bañera no entiende que ella prefiera otra cosa

mi

piel

erizándose

...no entiende que ella pueda estar lejos de aquí.

Y yo lo sé. Que son sentimientos clásicos de las enamoradas. Te quiero. Y me gustas tanto. Tanto...Cómo va a entender mi cuerpo que decidas no estar conmigo. Mi cuerpo que sabe quiénes somos nosotras juntas, mi cuerpo que te adora...Yo lo sé. Que desde fuera cualquiera podría decirme "amor, lo sé, pero se pasará, te prometo que se pasará" y yo no quiero que se pase quiero quedarme cada pedacito de ese sentimiento de despertarme por la mañana y olerte la piel, quiero quedarme tan dentro cada abrazo después de unos días sin vernos, quiero quedarme tu voz al teléfono diciéndome "Oye, osa...", "Dime, mi amor...", "Que te quiero". Quiero quedarme con tus manos desvistiéndome y metiéndome en la cama con la mayor dulzura del mundo, quiero quedarme con tu ternura grabada en la piel, en la nuca, en las muñecas, en los ojos, aunque eso me parta el corazón.

No quiero
dejar que se vayan

No quiero

No quiero

No...

No quiero soltar, no quiero pasar página, no quiero asumirlo. Quiero pensarte y echarte de menos hasta que me duela el cuerpo cada vez que veo a dos chicas besándose, haciéndose una carantoña. Mi cuerpo no quiere entenderlo. Mi corazoncito de hojas secas, tierno y dolorido no quiere entenderlo. Yo ya lo sé, que esto le pasa a todo el mundo, pero yo no soy todo el mundo y ella tampoco. La gente no sabe cómo son su boca y la mía acercándose, rozándose, respirándose un segundo antes de sentir el calor de la otra. Yo ya lo sé, que esto le pasa a todo el mundo, pero la gente no sabe...hoy...yo...miro las manos que te han acariciado tantas veces, tan despacio, y no quiero explicarles nada, quiero que me lo cuenten ellas a mí...








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