jueves, 20 de octubre de 2016

A la hora de afrontar el trabajo sobre las emociones, en este concreto los celos. Está la emoción por unn lado y por otro la situación donde se origina esa emoción. La literatura y los espacios comunitarios, grupos de apoyo, etc. suelen centrarse en la emoción: ¿qué es? ¿qué hay debajo? ¿de dónde viene, qué nos quiere decir? ¿cómo podemos manejarla, cómo nos cuidamos en el proceso?
Sin embargo es necesario trabajar de igual manera sobre la situación en la que se origina la emoción. Ahí hay una clave para aterrizarlo con perspectiva feminista: no todas las personas entramos igual en cada emoción, no podemos afrontarlo como si fuera una experiencia universal. Hombres/mujeres/relaciones heteros/disidencias sexuales/grupos en situ de vulnerabilidad/...

Y otra clave sobre la responsabilidad, o más bien la responsabilización, ¿quién se ha de hacer cargo de esto? en el eje codependecia emocional-individualismo neoliberal (tú te gestionas), la responsabilidad sobre la emoción es mía (otra me puede acompañar, pero la emoción es mía y es mi proceso con ella), la responsabilidad sobre la situación es común de las dos o de todas las personas implicadas (no es que nos acompañamos, es que cada una tiene una parte de trabajo que hacer del conjunto, sinergia, escaqueo)

Los celos, el chantaje emocional, y otros. La emoción o las emociones pueden ser las mismas y las herramientas para manejarlas, etc, pero la función que tienen la vemos en la situ.


lunes, 10 de octubre de 2016

Para revisar

"Si tienes una respuesta sencilla a una situación compleja, seguramente no has entendido bien la situación", o faltan cosas en el mapa de la situación. Algunas cuestiones importantes y complejas pueden ser:
¿Qué es una comunidad?
¿Quién forma parte de mi comunidad? ¿De qué comunidades formo parte yo?
¿La comunidad se elige? ¿Puedo elegir a todas y cada una de las personas que forman parte de mi comunidad, o hay vínculos que no se eligen, y también forman parte de la red que me sostiene/sostengo/me da referencias/herramientas/comparto situaciones/cultura/imaginario/condiciones de posibilidad/...?
¿Como me relaciono con/en los vínculos elegidos, y especialmente en los no elegidos? ¿Como se relacionan unas comunidades con otras, o unos grupos específicos con otros que forman parte de la misma comunidad extensa, de los que yo formo parte por diferentes aspectos de mi vida, identidad, situación? ¿Como nos manejamos entre personas y/o comunidades que manejamos lenguajes y categorías de análisis distintas?
"Desconfío profundamente de las personas que siempre están sonriendo. De aquellas a las que nunca nada les sale mal y cuando pasa algo doloroso se dicen y te dicen con voz templada: "No llores por lo perdido, celebra por lo bueno que hubo, agradece el aprendizaje" ¡Qué miedo me dan! Segura estoy que cerrarán los ojos ante lo injusto porque no hay que apegarse, porque hay que fluir, porque el karma y porque es más cómodo para sus espíritus puros. Una cosa es la capacidad de resilencia, superar circunstancias que han lastimado, y otra ser feliz con una felicidad como las predecidas por George Orwell. Ese camino, sé que no es para mí. Sólo me interesan aquellas valientes que se atreven a vivir los lutos, a enojarse con su dios, sus diosas, la vida o el destino, a repetirse los hubiera, a mirarse al espejo con ojos rojos de llanto y a su ritmo y a su tiempo reconstruirse de a poquito y, de paso, ir haciendo que se levanten huracanes por los senderos que recorren. Aquellas a las que, a veces, hasta se les notan los trozos de sí que andan hilvanando. Esas, que se atreven a asomarse a mi lado en abismos oscuros, sólo esas son mis amigas, mis cómplices."

 - Karina Vergara Sánchez -
Es curioso, cuando pienso en ella recuerdo su casa, la que vivimos cuando ya no estábamos juntas. Recuerdo a Troy cuando se escapó de su casa, lo buscamos como locas, y que me llamaran de mi casa para decirme que estaba allí, ¡cosa bonita! se había escapado y se había ido directo allí. Recuerdo ir a verla e ir a buscarlo debajo de la cama, pequeño...que susto de vida tenía al principio de llegar. Recuerdo las tardes de cantar, allí conocí a Laura también. Recuerdo las películas, y aprender a hacer las tortitas de avena. Recuerdo a la Boni grabándome para el ciclo en su cocina. Recuerdo ayudarla con los ejercicios de LSE, y recuerdo su tortuga en acogida. Recuerdo que viniera a casa y Karmen se fuera a dormir a la otra habitación con Mendi. Esa casa que después sería la suya cuando yo me fuera. Recuerdo una noche de pasada de rosca en la que nos acostamos y decidí que la primera después de dejarlo y la última. Recuerdo la noche de halloween en la que iba a conocer a la chiquita, que no me acuerdo del nombre, e iba con el corazoncito encogido. Recuerdo estar tan a gusto ya allí. Recuerdo sus mimos y las siestas. Recuerdo quedarme durmiendo en su casa cuando ella se iba.

Después de esto, recuerdo antes, cuando lo dejamos. Recuerdo el viaje, recuerdo las playas. Recuerdo los ratos enamoradas y confiadas y los ratos de desasosiego. Recuerdo los momentos de no saber dónde meternos. Recuerdo la noche que llegó que aún dormimos en el apartamento que habían alquilado mi padre y la Rubia, levantándose toda la maldita noche porque se la comían los mosquitos. Diosas, lo que me puedo reír ahora y lo que la quería matar cuando encendió la luz a las tantas de la madrugada, de pié encima de la cama, intentando matarlos. Recuerdo antes, recuerdo su pueblo. Despertarnos juntas en esa habitación, escuchar ese disco. Recuerdo la casa de su familia, a su madre, las fiestas. Recuerdo la parcela, la luz de por la mañana, la música. Recuerdo el río.

Recuerdo hacerle un dibujo, recuerdo que me regalara unos plantones de tomates cherry. Recuerdo cuando nos conocimos en la plaza del 15M. No recuerdo cuándo fue la primera vez que nos dimos un beso. Recuerdo la ternura y la gracia que me hizo cuando me contó mucho después que esos días estuvo volviendo del pueblo adrede a ver si nos encontrábamos. Antes yo no la conocía. Antes no recuerdo haberla visto. Bonitas.













Adiós, bebé.





Ya llevatelo, ya está 
ya no quiero acordarme más de su cuerpo enredado con el mío
ya llevate el roce de su piel
ya llevatelo,
ya 
ya llevatelo.



jueves, 6 de octubre de 2016

Deseé no haberte llevado a mi casa, a la de mi familia, deseé no haberte hecho un lugar ahí.

deseé no haberte llevado a mis playas, a la casa de la cama de sol y del balcón de aire, flamencos y sal.

deseé que hubieras respondido a mi correo con una propuesta de amantes kinkys

porqué no

explorar juntas, pero sólo ahí.

deseé que nunca me hubieras dicho "para mí no hay una relación por encima de otra",
yo no te lo pedí, pero lo pusiste encima de la mesa. Pero en la primera situación donde manejarlo te colocaste en ese lugar de forma tan clara, mantenida en el tiempo, y finalmente definitiva. Deseé que nunca me lo hubieras dicho. No empezamos esa relación desde ahí, y de hecho todo lo que finalmente llegó era lo que sabíamos desde el principio que venía, ¿por qué me dijiste eso?

Recuerdo cuando aún estaba ahí y te dije "estoy donde quiero estar, no es que quisiera estar en su lugar y vivir contigo, aunque creo que se nos daría bien [*sonrisa cálida y algo tímida*]" y tú me dijiste con otra sonrisa cálida "¿ahora me lo dices?". Nunca hubo otra posibilidad, ¿por qué decir eso?

deseé no haberme abierto así, y deseé no haber hecho nuestra escalera de la relación.

Deseé tanto que funcionara así de a tres y no me cerraras las puertas de tu familia para no tener que desear que no fuera ella y ser yo la que estuviera ahí. 

Y ahora estoy aquí, con todo ese deseo en presente aunque no pueda escribirlo así. Asumiendo, supongo. Despacito, supongo. 

Llorándolo de a poquitos.