jueves, 20 de octubre de 2016

A la hora de afrontar el trabajo sobre las emociones, en este concreto los celos. Está la emoción por unn lado y por otro la situación donde se origina esa emoción. La literatura y los espacios comunitarios, grupos de apoyo, etc. suelen centrarse en la emoción: ¿qué es? ¿qué hay debajo? ¿de dónde viene, qué nos quiere decir? ¿cómo podemos manejarla, cómo nos cuidamos en el proceso?
Sin embargo es necesario trabajar de igual manera sobre la situación en la que se origina la emoción. Ahí hay una clave para aterrizarlo con perspectiva feminista: no todas las personas entramos igual en cada emoción, no podemos afrontarlo como si fuera una experiencia universal. Hombres/mujeres/relaciones heteros/disidencias sexuales/grupos en situ de vulnerabilidad/...

Y otra clave sobre la responsabilidad, o más bien la responsabilización, ¿quién se ha de hacer cargo de esto? en el eje codependecia emocional-individualismo neoliberal (tú te gestionas), la responsabilidad sobre la emoción es mía (otra me puede acompañar, pero la emoción es mía y es mi proceso con ella), la responsabilidad sobre la situación es común de las dos o de todas las personas implicadas (no es que nos acompañamos, es que cada una tiene una parte de trabajo que hacer del conjunto, sinergia, escaqueo)

Los celos, el chantaje emocional, y otros. La emoción o las emociones pueden ser las mismas y las herramientas para manejarlas, etc, pero la función que tienen la vemos en la situ.


No hay comentarios:

Publicar un comentario