lunes, 28 de noviembre de 2016

Vuelvo a casa y me pregunto si pensarás en mí. En cómo habrás cerrado todas esas cosas, todo ese trabajo de cerrar tantas cosas, de todas esas cosas a nada. Las formas de hablarnos, las formas de estar. Las formas de contarnos lo que era importante para cada una y para nosotras. Maneras de irse a la cama, maneras de levantarse. Las formas de conducir, de hacer viajes. Formas de hacer un domingo por la mañana, las formas de tocarnos, las formas de estar con otras. Maneras de acercarnos con las cuerdas, formas de bailar. La forma de escribirnos, la forma de contarnos en qué andamos, maneras de descansar después de un día especialmente difícil. Formas de hablar de otra gente, las formas de hablar de nosotras. Formas de contarnos las fantasías y de jugar con ellas. Las palabras que usamos, los ritmos, las conversaciones difíciles. Me pregunto cómo te habrá ido a ti con ese trabajo y cómo lo habrás hecho, si preferirás ver mis dibujos o los habrás guardado, si habrás mirado las fotos, si habrás releído nuestras historias, si te habrás despedido de cada una de esas maneras de hacer. 




domingo, 27 de noviembre de 2016

Y mientras lo digo me pienso
¿seré capaz? ¿dos copas de vino y cama y poesía una noche de invierno, quizás en la bañera? 
¿seré capaz, de encontrarme no contigo, de encontrarme con otra?

Y mientras lo hago me digo me pienso
¿seré capaz? ¿seré capaz la cama entera toda inundada jungla de sonidos risas antes de salir allá afuera? 

Llegas a casa y la casa puede estar igual y yo estoy tranquila
vamos a la misma fiesta llegas a medianoche y yo ya estoy vestida
(o más bien desvestida, atuendo de preferencia de este cuerpo hecho de verano parece)
En tres semanas ya has dormido más veces en mi cama que las que durmió ella en 10 meses,
(más que una es fácil). Fácil. Tranquilo. 

Carlos me ve recogiendo, "¿Quién viene?" y me echo a reír
Te pregunto si quieres un guante y me dices "¿Para qué?", y yo te quiero comer. Candidez, se siente lindo. 

¿Seré capaz? Me digo, me dice el cuerpo. ¿Seré capaz? Se me hace difícil y extraño, nueva otra vez en mis espacios contra-abiertos, aprendida de ti. Llevo esas playas después de las profundidades llevo esa memoria aún en la piel. Estoy en la arena y un poco cansada, ensoleándome. No sé mucho ahora.



martes, 22 de noviembre de 2016

(TW: despecho)

Estoy cansada de sentir tus cosas aún aquí. Me pesan, estoy cansada, ya llévatelas. Llévate tu libro de osas con su dedicatoria de un camino de tortugas juntas, llévate tu "se siente bien estar en tu vida", valiente turismo emocional, ¿guardaste tiempo para hacerte la pregunta a la inversa?. Llévate tu "gracias, ha sido importante" al devolverme las llaves, y también la pregunta que no hiciste de qué fue para mí dártelas y que nunca las usaras para lo que habíamos pensado. Llévate tus reflexiones sobre los cuidados, tus estados de feisbuc sobre poliamor y la energía de la nueva relación, y llévate tu "quiero que seas una persona de referencia en mi vida", valiente cobarde, meses después, usar mis propias palabras. Llévatelo todo, llévate cada vez que me abriste la puerta y la sábana de tu cama, cada vez que me abriste la boca y el cuerpo, cada email que me contestaste desde que tenías que haber tomado una decisión y no lo hiciste, y me involucraste en esto para luego decidir que mis mínimos y mis límites eran de segunda. Valiente turismo emocional. Llévate cada vez que me dijiste que ella reconocía nuestra relación y me reconocía a mí después de que durante 10 meses no se dignara a tender un punto de contacto conmigo, aun sabiendo lo que se movía en mi vida cuando ella vino, después de que durante 10 meses no os tomarais ni un café conmigo, después de que aun con todo el huracán del cambio que me desplazó de lugar radicalmente ni siquiera me enseñaras tu nueva casa, después de 4 meses. A mí que estuve en tus otras dos casas anteriores, que estuve cuando empaquetaste y cuando desempaquetaste, y me decías luego "debía de gustarte mucho para venir a cargar cajas", ¿no entendiste nada? compartir la vida es compartir las cosas que te pasan en la vida. Me han ayudado a cargar muchas cajas, y cargaré las próximas cuando toque, cargaré las de Sara, y cargaré las que vengan. En medio de todo eso, durante 4 meses de estar fuera de límite, ni siquiera me enseñaste tu casa. Valiente ceguera selectiva. Valiente escucha selectiva. Llévatelo todo, me pesa y estoy cansada, no lo quiero más. 





Yo no sé estar cerca de ti de otra manera que quererte como te quería. Qué le vamos a hacer. Pero tenía derecho al menos a saber desde el principio cuáles eran las condiciones en las que ibas a jugar, tenía derecho a protegerme y a decidir no meterme ahí. Maldita sea, no era tan difícil de entender, de verdad que no lo era. 










miércoles, 16 de noviembre de 2016

Conversaciones con un padre ausente:

(yo) -  Marina y yo nos hemos separado.

(él)  -  Vaya, lo siento...No sabía de tu pareja.

(yo) - ...Hace un año.

       - ...

viernes, 11 de noviembre de 2016



Can you feel my hips in your hands?
And I'm laying down by your side
I taste the sweet of your skin

I draw myself in your holy water
And both my eyes just got so much brighter

In the dark
I see your smile
Do you feel my heat on my skin?
Take off your clothes
Blow out the fire
Don't be so shy
You're right


jueves, 10 de noviembre de 2016

No lo hagas, Dolly, no lo hagas...Londres es una ciudad distinta contigo, pero no lo hagas...