martes, 11 de julio de 2017


Dejar espacio a la tristeza

Dejar espacio a la tristeza

Dejar espacio a la tristeza.


Deja que lo inunde todo, deja que se lo lleve. Deja las horas que pasan el cuerpo desnudo la noche cerrada. Deja que se lo lleve.

La noche trae los significados, las puertas se abren, al fin estar sola. Las palabras se enredan entre el ruido del día, me cuesta pensar, estoy lejos. Quiero el agua, quiero el mar, quiero el sol. Quiero estar triste.

Estar triste como si la tristeza no fuera a irse nunca, como si fuera mi cuerpo desvistiéndose debordándose des-

baratando las costuras

dejando(se)

al descubierto,

descubriéndose.

Deja que entre la tristeza deja que se desborde y lo inunde todo deja

déjala que ahora sé que no me voy a quedar

Deja que siento ahora mis huesos que no van a temblar

deja que sé que sólo requieren

lavarse desnudos como la piedra en

el mar

las olas

una

y otra

y otra vez.

Deja que entre la tristeza como si no fuera a irse nunca. Egocéntrica, como si no hubiera nada más en el mundo, como si no hubiera

nadie más que pudiera

estar triste o quererlo.

Dámela que es mía,

Dámela que me pierda

Dámela que necesito

flotar en su cuerpo ingrávido y caliente.

Deja que la tristeza te inunde y te abrace

a la vez, tan cálida

tan triste.

Tan dulce,

tan suave.

Deja que se me secan los ojos de no llorar.

Vuelve, vulnerable y tranquila a mis brazos

incontestable

hazte cuerpo en mi cuerpo y llévatelo todo

llévatelo, que ya no lo quiero












-----

la roca no

la deshace el viento

pero yo ya no la sostengo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario